El juicio por la muerte de Diego Armando Maradona entró en su etapa final. Este jueves, los fiscales adjuntos de San Isidro Patricio Ferrari y Cosme Iribarren comenzaron a exponer sus alegatos ante el Tribunal Oral en lo Criminal N° 7 de San Isidro, integrado por los jueces Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón. Al inicio de su exposición, la Fiscalía responsabilizó a seis de los siete acusados y no mencionó al médico clínico Pedro Di Spagna.
Los siete profesionales de la salud llegaron a juicio acusados de homicidio simple con dolo eventual, un delito que prevé penas de 8 a 25 años de prisión. Los fiscales tienen un máximo de cuatro horas para exponer y pedir las condenas o absoluciones que correspondan.
A quiénes señaló la Fiscalía
Ferrari sostuvo que la acusación quedó demostrada “más allá de toda duda razonable”. Según la Fiscalía, hubo “una organización caótica” que entre el 11 y el 25 de noviembre de 2020 trasladó a Maradona a una casa del barrio San Andrés, en Tigre, para su rehabilitación.
“Esto era, o debió haber sido, un sanatorio en una casa. Esto es, precisamente, lo que no pasó”, afirmó. Y la definió como “la más deficiente y temeraria internación de todos los tiempos”.
El fiscal enumeró a quienes, según la acusación, integraban ese equipo: el médico de cabecera y neurocirujano Leopoldo Luque, la coordinadora de la prepaga Nancy Forlini, la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz, el coordinador de enfermeros Mariano Perroni y el enfermero Ricardo Almirón. “Todos ellos, como se probó en el juicio, asumieron voluntariamente ese rol”, sostuvo.
Para la Fiscalía, esas personas “colocaron a Maradona en una situación de desamparo librándolo a su suerte”. “El punto final fue ese 25 de noviembre”, dijo Ferrari, en referencia al día en que el exfutbolista fue hallado muerto.
El foco en la externación
Uno de los ejes del alegato fue la salida de Maradona de la Clínica Olivos, donde había sido operado, hacia la internación domiciliaria. “Lo primero es que el paciente no estaba en condiciones de alta médica”, planteó Ferrari. Según el fiscal, incluso los directivos de esa clínica advertían que la internación en una casa no era adecuada.
En ese tramo, el fiscal afirmó que, para el equipo que lo atendía, la situación se había vuelto inmanejable: “Diego era una bomba de tiempo, se lo sacaron de encima y lo pusieron en esa casa de Tigre donde terminó muriendo”.
Iribarren, por su parte, repasó el cuadro de salud de Maradona y sostuvo que sus problemas estaban documentados y no eran nuevos. También recordó el momento en que vio el cuerpo, el 25 de noviembre, una imagen que describió como “imborrable”.
Qué pasa con Di Spagna
La omisión de Di Spagna en la enumeración de los fiscales fue una de las novedades de la jornada. El médico clínico participó como interconsultor en la atención del exfutbolista y es defendido por la defensora oficial María Julia Marcelli. Hasta el momento, la Fiscalía no precisó si pedirá su absolución. Eso se conocerá cuando presente los pedidos de pena para cada acusado.
El reclamo de la familia
Antes del inicio de la audiencia, Verónica Ojeda, expareja de Maradona y madre de Dieguito Fernando, habló con la prensa en los tribunales. “Espero penas duras. Son un montón de sentimientos encontrados”, dijo. Y agregó: “Quiero tener paz, quiero que Diego descanse en paz y que toda la familia descanse en paz”.
A la sala también llegaron sus hijas Dalma y Gianinna, junto a Claudia Villafañe, y su hija Jana.
Cómo sigue el juicio
Después de la Fiscalía será el turno de las querellas. El abogado Eduardo Ramírez, que representa a Diego Maradona Junior, expondrá a continuación. El martes 13 alegarán Mario Baudry, por Dieguito Fernando, y Félix Linfante, por Jana. El miércoles 14 lo harán Fernando Burlando, por Dalma y Gianinna, y Pablo Jurado, por las hermanas de Maradona.
Entre el 20 y el 22 de octubre será el turno de las defensas. El 22, los acusados podrán decir sus últimas palabras y el tribunal pasará a deliberar antes de dar a conocer el veredicto.
Es el segundo juicio por la muerte de Maradona. El primero, en 2025, fue anulado tras el escándalo que involucró a la jueza Julieta Makintach, apartada por su participación en un documental sobre el caso. En este nuevo proceso, que comenzó en abril, declararon más de 70 testigos a lo largo de más de 40 audiencias.