El Tribunal Ordinario de Milán dictó la sentencia definitiva que declaró disuelto el matrimonio entre el futbolista Mauro Emanuel Icardi y la empresaria Wanda Solange Nara. La resolución, firmada por la jueza Anna Cattaneo al frente de la Sección 9ª Civil, puso fin al proceso judicial iniciado en noviembre de 2024 y desestimó los reclamos económicos formulados por la conductora.
Tras conocerse el fallo, el propio delantero celebró la decisión a través de sus redes sociales. “Hoy celebro esta sentencia y el comienzo de una nueva etapa. Hay motivos para brindar”, manifestó el deportista en sus redes sociales.
El pronunciamiento desestimó el pedido de manutención conyugal de 250.000 euros mensuales solicitados por Nara bajo el artículo 156 del Código Civil italiano. La justicia consideró que la mediática cuenta con recursos patrimoniales propios para sostenerse. Sobre este punto, Icardi señaló: “La Justicia consideró que cuenta con ingresos y patrimonio suficientes para sostenerse económicamente”.
Rechazo a la pensión por la carrera artística
Paralelamente, el tribunal rechazó la asignación de una pensión compensatoria por divorcio de 100.000 euros mensuales. La defensa de la empresaria argumentó haber sacrificado su carrera laboral por el cuidado de la familia, pero la magistrada desestimó la hipótesis.
El fallo judicial fundamentó que “el argumento no fue probado” y agregó que “por el contrario, se considera que la notoriedad de Nara derivó precisamente del matrimonio con Icardi, jugador y capitán del Inter, y por tanto muy reconocido en Italia“. Al respecto, el futbolista enfatizó que la resolución descartó cualquier compensación al señalar que “su actividad profesional se expandió” durante los años de convivencia.
Pago de los gastos del juicio y custodia de las hijas
Como consecuencia del resultado del litigio, los jueces ordenaron a Nara el reintegro de dos tercios de las costas procesales a favor de Icardi, suma calculada en 5.200 euros más accesorios de ley, mientras que el tercio restante quedó compensado.
En relación con el ámbito familiar, la resolución declaró la carencia de jurisdicción del tribunal italiano para resolver sobre la custodia, tenencia y manutención de las dos hijas menores. Las autoridades determinaron que el trámite sobre las niñas debe canalizarse en la jurisdicción correspondiente a su lugar de residencia.
Asimismo, los magistrados desestimaron las acusaciones cruzadas de infidelidad y el pedido de atribución de culpa formulado por Icardi. El tribunal concluyó que las noticias periodísticas presentadas como evidencia no poseían el valor probatorio necesario para imputar el origen de la separación a ninguna de las partes.