El nuevo penal
El complejo de Marcos Paz se levanta sobre un predio de 80 hectáreas y cuenta con cuatro unidades de máxima seguridad, con capacidad para unas 2.200 personas. Lo construyó la Ciudad de Buenos Aires, en el marco de convenios con la Nación, y el Gobierno nacional lo recibió a comienzos de este mes.
Cuando termine la mudanza desde Devoto, el penal recibirá además a unos 350 detenidos que hoy permanecen en comisarías y alcaidías de la Policía de la Ciudad.
La visita del Papa
El operativo se planificó con un calendario particular: el papa León XIV tiene prevista una visita al penal de Devoto el 11 de noviembre, durante su gira por la Argentina. Monteoliva había anticipado que el traslado se interrumpiría para la visita y que en Devoto quedaría un grupo reducido de internos para el encuentro con el Pontífice.
El Vaticano confirmó esta semana que, pese a la operación de pulmón a la que fue sometido León XIV, la gira por América Latina sigue en pie.
El cierre de Devoto
Con la mudanza casi completa, el penal de Villa Devoto queda cerca de su cierre definitivo, un reclamo histórico de los vecinos del barrio. Según los planes difundidos, el predio sería urbanizado con espacios verdes e incluiría un sitio de memoria por la masacre del Pabellón 7 de 1978, en la que murieron 65 detenidos. Todavía no hay una fecha oficial para el cierre.