El pedido de la defensa
En paralelo, el abogado de Arizaga, Roberto Herrera, había presentado un escrito ante la fiscalía para que no se la volviera a citar a una nueva entrevista en esa sede. Argumentó que la joven ya había sido entrevistada, adjuntó un informe psicológico y planteó que una nueva entrevista podría implicar una forma de revictimización.
En ese mismo escrito, la defensa insistió en que se revise y revoque la medida cautelar y sostuvo que la pareja quiere mantener su relación. En una presentación anterior ante la Fiscalía de Género Norte porteña, Herrera había argumentado que la restricción no puede convertirse en una “consecuencia autónoma e indefinida de una investigación”.
Qué dice Candela Arizaga
La joven, de 23 años, sostiene desde el inicio que no fue víctima de violencia. “Hace 2 meses tengo prohibido ver a mi novio en mi país. Hablan de tal denuncia, la cual nunca existió”, escribió en sus redes. “De 20 testigos, uno solo dijo que yo manifesté que hubo violencia”, agregó.
En septiembre, cuando volvió a presentarse ante la fiscalía, fue contundente sobre su intención: “Quiero restablecer el vínculo”.
Cómo empezó el caso
El hecho que dio origen a la causa ocurrió en la madrugada del 4 de agosto, en un edificio de Avenida del Libertador al 5400, en Belgrano. El encargado del edificio llamó al 911 tras escuchar gritos y ver salir a una mujer corriendo, seguida por Moyano. Vecinos también relataron que habían escuchado pedidos de ayuda.
Según el primer informe policial, la joven “refiere que fue agredida por el señor Moyano”. Fue trasladada al Hospital Pirovano, donde luego recibió el alta.
Moyano fue imputado por lesiones leves y privación ilegítima de la libertad, en un contexto de violencia de género. Quedó en libertad con medidas restrictivas: la prohibición de acercarse a menos de 300 metros de Arizaga y de tener contacto con ella. En su indagatoria negó cualquier agresión y aseguró que su vínculo con la joven “siempre fue amoroso”.
Pocos días después del hecho, la defensa de Moyano pidió levantar las restricciones, pero el Ministerio Público Fiscal las mantuvo mientras avanza la investigación. En septiembre, Arizaga volvió a reclamarlo ante la fiscalía, sin éxito.
Las fotos en España y una nueva investigación
El caso sumó otro capítulo a comienzos de octubre, cuando Moyano publicó en redes fotos de la pareja en España. La restricción rige en la Argentina. Aun así, la fiscal Florencia Nocerez incorporó al expediente una investigación por posible desobediencia: busca determinar si ambos se encontraron en un hotel porteño entre fines de agosto y septiembre, cuando la medida ya estaba vigente.
La fiscalía especializada en violencia de género había anticipado que buscaría citarla cuando regresara al país. El objetivo, según explicó, es protegerla y permitirle ampliar su testimonio ante un equipo interdisciplinario.