Un cruce de opiniones sobre la coyuntura política y la corrupción generó un tenso momento en la pantalla de Telefe. Durante la emisión del programa A la Barbarossa, la conductora interina Lizy Tagliani formuló una serie de preguntas a los periodistas Diego Brancatelli y Mariana Brey.
La consigna buscaba que ambos destacaran aspectos positivos de gobiernos con los que no simpatizan, pero el debate derivó en acusaciones cruzadas en torno a las figuras del presidente Javier Milei y de la expresidenta Cristina Kirchner.
El intercambio comenzó mientras en el piso analizaban las recientes declaraciones del presidente Javier Milei en la Argentina Oil & Gas Expo, en Neuquén, donde el mandatario cuestionó a quienes afirman no llegar a fin de mes. En ese marco, Tagliani intervino con una pregunta dirigida a Brancatelli: “Siempre quedamos estancados en el mismo lugar. ¿Algo que tengas para decir de bueno del gobierno de Milei?”. La respuesta del periodista fue categórica: “Nada. No hay nada bueno”.
Acto seguido, la conductora trasladó una consigna similar a Brey, consultándole si tenía algo positivo para remarcar sobre la gestión de Cristina Kirchner. La reacción de la panelista marcó el inicio de la controversia. “No sé. Es tramposa tu pregunta, no me gustó. No pasa nada, pero no me gustó”, respondió visiblemente incómoda.
A continuación, Brey tomó distancia de las defensas partidarias e incluyó una crítica implícita hacia su compañero de panel. “Yo no soy una persona fanática que defienda lo indefendible. Mucho menos defender la corrupción”, sostuvo.
En el mismo sentido, la periodista reconoció que en cualquier administración pueden existir medidas acertadas, pero fijó su postura: “Seguramente haya habido cosas positivas. Aquello que es positivo en un gobierno hay que dejarlo. Gobernar un país tiene que ser algo funcional a los argentinos, independientemente de las ideologías. Lo que me separa de un tipo de gobierno es la corrupción”.