La brecha entre los empleados del Estado y los informales
Al interior del empleo estatal existieron comportamientos dispares durante el mes de agosto. Los haberes de la administración nacional aumentaron un 1,9%, mientras que los sueldos provinciales crecieron un 2,6%.
En la medición de 12 meses, los empleados públicos nacionales registraron una suba del 26,3%, lo que implicó un retroceso real del 5,4%, la mayor pérdida registrada entre los sectores relevados. Por su parte, los trabajadores provinciales alcanzaron un incremento del 30,0%.
Por otro lado, el segmento informal o no registrado mostró una suba interanual del 55,4%. No obstante, el propio INDEC aclaró que este componente se calcula mediante la Encuesta Permanente de Hogares y presenta un rezago metodológico de cinco meses, por lo que no refleja la situación contemporánea de los ingresos informales en agosto.
Posiciones encontradas sobre la recuperación del bolsillo
Las lecturas sobre la evolución salarial varían según el punto de comparación seleccionado. El ministro de Economía, Luis Caputo, destacó que los sueldos privados registrados acumularon tres meses de suba real y alcanzaron su nivel más alto desde enero. Desde el Palacio de Hacienda remarcaron que, en comparación con diciembre de 2023, la mejora real asciende al 10,4% en el sector privado formal.
En contraposición, el director del Instituto Argentino de Análisis Fiscal, Nadin Argañaraz, puntualizó que al tomar como referencia noviembre de 2023, mes previo al cambio de gestión presidencial, los salarios privados formales se ubican un 2,3% por debajo, mientras que los públicos nacionales sufrieron un retroceso del 35,7%.
Asimismo, desde la consultora LCG advirtieron que la falta de una recuperación sostenida de la actividad económica condiciona la mejora de los ingresos, lo que limita la tracción del consumo masivo.
Frente a un escenario de desaceleración inflacionaria que permite alivios mensuales acotados, el mercado laboral enfrenta el desafío de consolidar una recuperación que alcance a todos los sectores. ¿Lograrán los acuerdos paritarios de la segunda mitad del año recomponer el terreno perdido en la medición interanual sin presionar sobre los costos de las empresas?