Eduardo Bolsonaro negó categóricamente que su hermano Flávio, senador y reciente candidato presidencial derrotado por Luiz Inácio Lula da Silva, haya abandonado Brasil con destino a Estados Unidos. En una declaración al portal brasileño UOL, el legislador calificó los rumores como una “mentira” orquestada por la izquierda para justificar acciones judiciales en su contra. Antes de lanzar la desmentida formal, ironizó sobre la situación asegurando que Elon Musk estaba enviando un cohete para llevarse a su hermano.
El rechazo a los rumores se produce 24 horas después de que el juez del Supremo Tribunal Federal (STF), Alexandre de Moraes, le diera un ultimátum a Flávio Bolsonaro para entregar sus pasaportes (ordinario y diplomático) e impusiera una estricta prohibición para salir del país. Para justificar el riesgo de fuga, el magistrado citó, paradójicamente, una entrevista que el propio Eduardo concedió el viernes previo al balotaje en el programa estadounidense Louder with Crowder. Allí, el legislador había afirmado: “Si mi hermano no gana, estoy a favor de que salga del país”, argumentando que perdería su inmunidad parlamentaria y sería perseguido.
El mandato de Flávio en el Senado finaliza en enero de 2027. Actualmente, el STF y la Policía Federal lo investigan junto a su amigo personal, el abogado Willer Tomaz, por presunto lavado de dinero y evasión de divisas a través de plataformas de pagos y apuestas deportivas. La orden de Moraes incluyó la prohibición de mantener cualquier tipo de contacto con Tomaz, cuyos bienes ya habían sido bloqueados días atrás.
Tras ser notificado por las fuerzas de seguridad al salir de la residencia de su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, Flávio publicó un descargo en sus redes sociales. Prometió entregar su documentación y calificó la medida como un “claro intento de intimidarme”. Según CNN Brasil, la Policía Federal ya había cancelado los pasaportes en el sistema de control internacional Sonar de manera preventiva.
La pista argentina y los antecedentes familiares
Las sospechas sobre el paradero del senador apuntaban a la frontera con Argentina. Las versiones periodísticas indicaban que Flávio había cruzado hacia Puerto Iguazú, Misiones, para abordar un avión privado con destino a Florida. Sin embargo, las autoridades argentinas desarticularon la teoría de inmediato.
La Dirección Nacional de Migraciones emitió un comunicado aclarando que “no registra ingreso alguno de Flávio Bolsonaro”. El organismo inspeccionó la aeronave sospechosa en Iguazú y constató que ningún miembro de la familia figuraba en el plan de vuelo, información que fue respaldada por el Ministerio de Seguridad. Asimismo, el vocero presidencial argentino, Adrián Ravier, confirmó en rueda de prensa que “sobre Bolsonaro no hay ningún pedido de asilo”.
La hipótesis de la fuga cobró tracción rápidamente debido a los antecedentes judiciales del clan familiar. Eduardo Bolsonaro reside en Estados Unidos tras perder su escaño y ser condenado por coacción, lo que también derivó en la cancelación de su pasaporte. Por su parte, el expresidente Jair Bolsonaro —condenado a más de 27 años de prisión por conspirar contra las elecciones de 2022— se refugió dos noches en la embajada de Hungría a principios de 2024 y, según peritajes policiales, llegó a redactar un borrador solicitando asilo al gobierno de Javier Milei.