Luis Caputo visitará la UIA en plena recesión económica y con embargos de ARCA a pymes. Mientras los industriales alertan por el atraso del dólar y la falta de derrame del RIGI, el ministro ratificará que no cambiará el rumbo.
Luis Caputo visitará la UIA en plena recesión económica y con embargos de ARCA a pymes. Mientras los industriales alertan por el atraso del dólar y la falta de derrame del RIGI, el ministro ratificará que no cambiará el rumbo.

Luis Caputo se prepara para verse las caras con la conducción de la Unión Industrial Argentina, llevando bajo el brazo la ratificación absoluta de su hoja de ruta monetaria en un momento en que los galpones y talleres del país no dan más. El desembarco del titular del Palacio de Hacienda llega condicionado por un combo letal que quita el sueño a las fábricas: la caída abrupta del consumo, el encarecimiento en dólares de la producción nacional, la pérdida de competitividad frente al gigante brasileño y una avalancha de cuentas bancarias bloqueadas por reclamos impositivos que asfixian a las pequeñas y medianas compañías.
La atmósfera previa al convite dista años luz de ser cordial. De acuerdo con las mediciones recientes aportadas por los centros de estudios especializados en pymes, una de cada siete plantas fabriles sufre embargos directos por parte de la agencia de recaudación fiscal ARCA, una traba administrativa que corta de cuajo la cadena de pagos y amenaza con mandar a la quiebra a cientos de emprendimientos medianos. A este panorama asfixiante se sumó el diagnóstico oficial de la autoridad monetaria, que debió sincerar en sus informes técnicos el ingreso formal a una etapa de retroceso en la actividad, mientras el indicador del riesgo crediticio internacional coquetea con la barrera de las ochocientas unidades básicas, dejando en claro que las turbulencias financieras no perdonan.
El centro de los reclamos corporativos apunta directamente al corazón del esquema oficialista: el paquete de incentivos extraordinarios para desembolsos de envergadura. Aunque el Poder Ejecutivo promociona este dispositivo como la gran palanca del despegue, los industriales reclaman que el esquema solo beneficia a ramas extractivas y no tracciona al resto de la economía, dejando marginadas a las ramas que concentran la mayor cantidad de puestos laborales registrados. El cortocircuito se traduce en números contundentes: las cámaras metalúrgicas nucleadas en ADIMRA denunciaron que las compras de insumos foráneos atadas a estos beneficios superan los cien millones de billetes verdes cada mes, mientras que las maquinarias locales trabajan a media máquina, raspando apenas un escaso cuarenta por ciento de su potencia instalada.
La desesperación por conseguir oxígeno productivo llevó a los popes fabriles a golpear puertas en las gobernaciones. Días atrás, un nutrido pelotón de dueños de fábricas mantuvo una audiencia con Axel Kicillof, reclamándole articular un bloque productivo junto a las administraciones de Santa Fe y Córdoba para diseñar políticas de fomento que eviten la sangría de talleres. Para los empresarios, la promesa del efecto goteo quedó reducida a una ilusión óptica: los dólares entran y salen por un tubo estrecho que no irriga a los eslabones intermedios ni amortigua la destrucción sostenida del empleo formal.
Lejos de los discursos triunfalistas de las redes sociales, la entidad industrial movió sus fichas puertas adentro y volvió a reunir a su consejo de notables técnicos para diagnosticar la coyuntura. En un almuerzo que revivió las mesas de debate técnico de décadas pasadas, economistas de primera línea como Marina Dal Poggetto, Eduardo Levy Yeyati, Rodolfo Santangelo y Ricardo Delgado coincidieron en un diagnóstico lapidario: el atraso de la cotización de la divisa estadounidense destruye la competitividad y abarata artificialmente los productos chinos, amenazando con barrer de un plumazo a ramas manufactureras completas que no pueden competir frente al ingreso masivo de bienes externos con costos fiscales y laborales muy inferiores.
Ante este cuadro de situación, la expectativa sobre los anuncios que pueda deslizar el funcionario resulta extremadamente baja. Si bien circuló el rumor de una posible línea de financiamiento subsidiada a través de la banca pública para la adquisición de electrodomésticos y maquinarias durables, la cúpula fabril desconfía de paliativos menores y exige un golpe de timón en la política macroeconómica, advirtiendo que los pedidos anteriores derivados a las secretarías de Producción y Hacienda quedaron durmiendo en cajones burocráticos.
Con una base de socios que presiona por endurecer la postura gremial y abandonar la diplomacia de salón, el encuentro pondrá a prueba la resistencia de ambas partes. Caputo mantendrá la consigna de no alterar ni un ápice el rumbo fiscal, mientras los capitanes de la industria advertirán que resistir sin cambios en la cancha cambiaria y tributaria puede terminar transformando la actual recesión en un desierto productivo irrecuperable.
Lali Espósito y Pedro Rosemblat compartieron las fotos de su casamiento secreto en San Telmo. Con looks elegantes, diversión en la pista y una torta de nueve pisos de Damián Betular, la cantante celebró en redes: “Fuimos inmensamente felices”.
La alianza oficialista Estamos Haciendo resultó ganadora. Dejó en segundo lugar al peronismo y en el tercer puesto a los libertarios.
Luis Caputo visitará la UIA en plena recesión económica y con embargos de ARCA a pymes. Mientras los industriales alertan por el atraso del dólar y la falta de derrame del RIGI, el ministro ratificará que no cambiará el rumbo.
Julio Emilio Tejeda fue detenido en Santiago del Estero tras asesinar a puñaladas a María Eugenia Galván, madre de sus hijos. El acusado, hallado en una tapera tras días prófugo, confesó con frialdad el crimen alegando una supuesta burla.
Rodolfo D’Onofrio estalló en redes por la temprana expulsión de Martínez Quarta en el Superclásico, apuntando al VAR y a la AFA. El expresidente de River los tildó de ladrones, recordó un penal omitido en el clásico anterior y denunció favoritismos.
Un jet ejecutivo se estrelló en picada en Florida, cerca de Mar-a-Lago, provocando la muerte de sus nueve ocupantes. Antes del impacto, los pilotos advirtieron hielo y turbulencia severa, lanzando un dramático mensaje: “Nos vamos a estrellar. Se nos acaba el tiempo”.
La secretaria de Presidencia y el canciller Pablo Quirno viajarán junto al Presidente, este martes, a la Cumbre Iberoamericana que se llevará a cabo en España.
El mandatario estadounidense afirmó que el senador puede quedarse en EE. UU. “todo el tiempo que quiera”, luego de viajar a Miami en medio de restricciones judiciales dictadas por el Supremo Tribunal Federal.