Felicitas Alvite, conocida en las redes como “la Toretto”, se quebró en la primera audiencia del juicio en su contra y le pidió perdón a la familia de Walter Armand, el motociclista de 35 años que murió en abril de 2024 en La Plata, en un choque del que está acusada.
El debate empezó este lunes en el Tribunal Oral en lo Criminal N° 2 de La Plata. Al comienzo de la audiencia, Alvite pidió la palabra. “Cargo con el peso de haber dejado una familia rota; es algo que nunca me imaginé que en mi vida me iba a pasar; lo sufro como si fuera el primer día”, dijo entre lágrimas.
También se refirió a su apodo, que se viralizó después del choque. “Se han instalado muchas cosas a partir de un video de TikTok en donde me hago llamar la Toretto, pero nada de eso es lo que soy”, sostuvo. “Me han llamado de muchos programas, pero por respeto a la familia nunca hablé en otro lado que no fuera en este ámbito”. Cerró con una frase: “Jamás le haría daño a alguien”. Después tuvo que interrumpir su declaración.
“No fue un error, fue una decisión”
En el alegato de apertura, la querella que representa a la familia de Armand planteó por qué la acusación es por homicidio con dolo eventual y no por un homicidio culposo, como suele ocurrir en los hechos de tránsito. “Cruzó al menos seis semáforos en rojo. Seis veces la ciudad y la ley le ordenaron detenerse y ella decidió seguir”, dijo la abogada Delfina Burlando. “No fue un error, fue una decisión. Fue su pie sobre el acelerador”.
Según la acusación, Alvite recorrió 3.000 metros en poco más de dos minutos, a un promedio de 83 kilómetros por hora, en una presunta picada con su amiga Valentina Velázquez. En la esquina de 13 y 532, pasó en rojo y chocó la moto de Armand, que cruzaba con luz verde.
La pena prevista para el homicidio simple va de 8 a 25 años de prisión. Velázquez, por su parte, está acusada de prueba de velocidad temeraria, un delito con una pena mucho menor. El juicio seguirá hasta el 6 de noviembre, con la declaración de cerca de 100 testigos.