Los mercados internacionales reaccionaron con un fuerte optimismo ante la victoria del Partido Demócrata en las elecciones de medio término en Estados Unidos. Tras asegurarse la oposición el control de ambas cámaras del Congreso, Wall Street retomó sus operaciones con sólidas ganancias: el promedio industrial Dow Jones se disparó un 2,9% (1.500 puntos), el S&P 500 avanzó un 1,9% y el Nasdaq subió un 2,1%.
En paralelo al repunte accionario, el mercado de materias primas y renta fija registró fuertes reacomodamientos. Los precios del petróleo cayeron un 9%, empujando al barril Brent de referencia europea a los USD 94,30, mientras que el WTI estadounidense cedió un 7,9%. Como activo de refugio alternativo, el oro subió un 3,5% y volvió a quebrar la barrera de los USD 4.000 la onza. Asimismo, el nuevo mapa legislativo impulsó el repunte de los bonos del Tesoro de EEUU, cuya rentabilidad a diez años bajó a 4,90%.
En el sector tecnológico, los inversores ajustaron rápidamente sus carteras ante la posibilidad de que los nuevos legisladores apliquen un marco normativo más riguroso o limiten la expansión de los centros de datos para inteligencia artificial. Mientras que AMD registró leves subas (+0,6%), gigantes fabricantes de chips como Nvidia (-1,6%) y Micron (-5,3%) operaron en terreno negativo.
Según los analistas financieros, el “bloqueo legislativo” que enfrentará Donald Trump limitará sustancialmente la capacidad de gasto público de la Casa Blanca, lo que disuadiría a las autoridades monetarias de aplicar nuevos aumentos en las tasas de interés. En un histórico revés para el oficialismo republicano, los demócratas aseguraron 228 bancas en la Cámara de Representantes y 54 en el Senado, logrando arrebatar escaños clave en bastiones conservadores como Texas, Ohio y las Carolinas.
Ante este adverso panorama, el presidente Donald Trump aseguró a los medios que está dispuesto a aceptar los resultados electorales, aunque admitió que la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán influyó negativamente en las urnas. Fiel a su estilo, el mandatario republicano anticipó un escenario de confrontación en el Congreso: publicó la foto de una gorra con la palabra “VETO” en su red social Truth Social y advirtió que utilizará esa facultad presidencial para rechazar cualquier iniciativa opositora que considere “una locura”.