El control de Donetsk bloquea la paz: Rusia exige el territorio restante para un alto el fuego, mientras Ucrania lo rechaza por soberanía y estrategia militar. Ceder estas defensas críticas dejaría a Kiev vulnerable ante futuros ataques del Kremlin.
El control de Donetsk bloquea la paz: Rusia exige el territorio restante para un alto el fuego, mientras Ucrania lo rechaza por soberanía y estrategia militar. Ceder estas defensas críticas dejaría a Kiev vulnerable ante futuros ataques del Kremlin.

La resolución del conflicto bélico en Ucrania enfrenta un escollo insalvable en la provincia de Donetsk, donde la geografía y la desconfianza mutua bloquean cualquier intento de tregua. Moscú condiciona el cese de hostilidades a la obtención del 22% de dicho territorio que aún no controla militarmente, una superficie equivalente a media región de Pontevedra. Para Kiev, esta exigencia resulta inaceptable no solo por una cuestión de patriotismo o soberanía, sino por un cálculo de supervivencia táctica: esa zona alberga las fortificaciones más sólidas construidas desde 2014. Ceder estos bastiones dejaría a las fuerzas ucranias expuestas en llanuras indefendibles, facilitando una futura reinvención de la ofensiva rusa.
Mientras Washington sugiere soluciones intermedias, como zonas desmilitarizadas bajo vigilancia internacional para acelerar un acuerdo antes de la primavera, la sociedad ucraniana mantiene una postura férrea. Más de la mitad de la población se opone a entregar estas tierras, recordando que los compromisos previos de Vladimir Putin carecieron de validez real. Para el presidente Volodímir Zelenski, la cesión no solo es una “línea roja” estratégica, sino un desafío constitucional que requeriría un plebiscito nacional. En el frente, la sensación de traición ante una posible rendición administrativa de lo que tanto ha costado defender con sangre refuerza la idea de que Ucrania prefiere la resistencia prolongada antes que una capitulación diplomática que debilite su seguridad futura.
Cristiano Ronaldo anunció su retiro definitivo de la selección de Portugal a través de Instagram, tras cumplir una sanción y romper relación con Jorge Jesus. El capitán se despidió con una emotiva carta luego de 234 partidos y 146 goles.
La caída de Ueno Bank sacudió al fútbol: la Conmebol tiene US$ 14 millones inmovilizados, aunque garantizó premios y finales continentales. En paralelo, diez futbolistas de la selección paraguaya preparan una demanda colectiva por sus ahorros atrapados en la entidad.
Un ginecólogo cordobés fue sancionado con una multa de $900.000 por maltrato de género, luego de atender a una paciente con anteojos inteligentes con cámara y utilizar frases denigrantes. La Justicia determinó que su accionar vulneró la intimidad de la mujer.
También fueron arrestados otros tres sujetos. La banda operaba en la zona oeste del conurbano.
Javier Milei y Pedro Sánchez protagonizaron un frío saludo protocolar en Madrid durante la Cumbre Iberoamericana. El distante apretón de manos ratificó la fuerte tensión bilateral y política tras meses de acusaciones cruzadas, provocaciones en redes y conflictos diplomáticos.
Cientos de ahorristas y jubilados marcharon en Asunción tras la intervención de Ueno Bank, exigiendo la restitución total de sus fondos y juicio político al presidente Peña. La protesta incluyó choques policiales, detenciones de directivos y pagos de emergencia.
Estefanía Monzón fue hallada asesinada en General Rodríguez tras desaparecer al dejar a sus hijas en la escuela. La policía detuvo a su pareja, Iván Lencina, imputado por femicidio luego de que testimonios confirmaran antecedentes reiterados de violencia familiar.
Ronnie Wood visitó Otro Día Perdido con Mario Pergolini antes de tocar en el Movistar Arena. El guitarrista recordó anécdotas de fiesta con Maradona, elogió a Lionel Messi, defendió el rock en vivo y confirmó que superó el cáncer.