Múnich: Beijing reclamó neutralidad tras el pacto Milei-Trump

China reclamó un trato igualitario y sin discriminación para sus empresas tras el acuerdo entre Milei y Trump. En Múnich, Beijing subrayó la resiliencia del vínculo bilateral y pidió mantener la autonomía frente a presiones externas de terceros países.

Pablo Quirno junto a su par de China en Munich. Foto: captura de pantalla X.

En el marco de la Conferencia de Seguridad celebrada en Alemania, la administración de Xi Jinping ha fijado una postura firme frente al reciente acercamiento comercial entre la Casa Rosada y la Casa Blanca. Durante un encuentro entre el canciller Wang Yi y su homólogo argentino, Pablo Quirno, la potencia asiática demandó formalmente un marco de “no discriminación” para sus capitales en territorio sudamericano. El mensaje chino surge como una respuesta directa a la influencia de Washington, que busca limitar la expansión de proyectos estratégicos como la Ruta de la Seda en la región.

Entre la resiliencia bilateral y las trabas a la inversión

A pesar de la retórica de alineamiento absoluto con los Estados Unidos por parte del presidente Javier Milei, Beijing subrayó la solidez histórica de su vínculo con Buenos Aires. Los funcionarios orientales destacaron que su relación con Argentina posee una vitalidad propia que no debe verse alterada por conflictos geopolíticos de terceros. No obstante, en la práctica, diversos proyectos clave enfrentan parálisis o demoras, desde las represas en la Patagonia hasta licitaciones en la Hidrovía y desarrollos tecnológicos en el área de telecomunicaciones, sectores donde la presión estadounidense ha sido más evidente.

El equilibrio de Quirno y la agenda multipolar

En su paso por Múnich, el canciller Quirno intentó matizar el discurso ideológico del Ejecutivo nacional mediante una agenda de diversificación. Al reunirse con representantes de China, la Unión Europea y naciones del Golfo, el Palacio San Martín parece reconocer que, en un orden mundial fragmentado, prescindir del segundo socio comercial del país sería un riesgo sistémico. Durante las conversaciones, el emisario argentino agradeció el respaldo histórico de China en la disputa por la soberanía de las Islas Malvinas y ratificó la política de “una sola China”, buscando asegurar la continuidad de los flujos financieros y comerciales esenciales para la estabilidad económica interna.

Desafíos geopolíticos y el horizonte comercial

El gigante asiático ha invitado a los exportadores locales a profundizar su presencia en ferias internacionales para reducir el déficit comercial que en 2025 superó los USD 5.600 millones. Mientras tanto, la diplomacia china insiste en que su cooperación no busca forzar a los países a tomar partido, una alusión velada a las exigencias de prioridad que el acuerdo Trump-Milei otorga a las empresas norteamericanas. El desafío para la Argentina radica ahora en sostener su autonomía de gestión ante dos potencias que compiten ferozmente por el acceso a recursos estratégicos como el litio y el control de infraestructuras críticas.

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