El operativo dejó 11 muertos y ningún miembro de las fuerzas militares estadounidenses resultó herido, según la información oficial del gobierno estadounidense.
El operativo dejó 11 muertos y ningún miembro de las fuerzas militares estadounidenses resultó herido, según la información oficial del gobierno estadounidense.

El Comando Sur de Estados Unidos informó estge martes que atacó tres buques en el Pacífico oriental y el Caribe que participaban en operaciones de narcotráfico, con un saldo de 11 muertos.
Cuatro hombres murieron en el primer ataque, otros cuatro en el segundo y tres en el último, según informó la fuerza en la red Xs.
“A última hora del 16 de febrero, bajo la dirección del comandante del Comando Sur, general Francis L. Donovan, la Fuerza de Tarea Conjunta Southern Spear realizó tres ataques cinéticos letales contra tres embarcaciones operadas por Organizaciones Terroristas Designadas”, dice la comunicación.
La inteligencia confirmó que las embarcaciones “transitaban por rutas conocidas de narcotráfico y participaban en operaciones de narcotráfico”.
“Once narcoterroristas hombres murieron durante estas acciones: cuatro en la primera embarcación en el Pacífico Oriental, cuatro en la segunda (también) en el Pacífico Oriental y tres en la tercera en el Caribe”, precisó.
“Ningún miembro de las fuerzas militares estadounidenses resultó herido”, puntualizó.
Desde el 2 de septiembre pasado, el ejército estadounidense ha llevado a cabo al menos 42 ataques en el Caribe y el Pacífico Oriental.
Como resultado de las acciones impulsadas por Estados Unidos murieron al menos 135 personas, indica un balance de CNN.
Los ataques se produjeron en el marco de la operación Lanza del Sur, que Estados Unidos implementa en el área de responsabilidad del Comando Sur (Centroamérica, Sudamérica y el Caribe) y que se activó con el objetivo de incrementar la presión en torno a Nicolás Maduro, quien fue capturado en un operativo en Caracas por fuerzas estadounidenses el pasado 3 de enero.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó la situación como un “conflicto armado” contra cárteles del narcotráfico en América Latina y sostuvo la necesidad impulsar estas acciones para frenar el flujo de estupefacientes hacia su país.
La fiscalía de San Isidro pidió indagar al exdiputado José Luis Espert por lavado de dinero. Se lo acusa de blanquear 200.000 dólares de una red criminal mediante contratos mineros falsos, compra de autos de lujo y fideicomisos inmobiliarios.
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero denunció penalmente a importantes bancos y aerolíneas por presuntas irregularidades en aportes previsionales y deducciones infladas. Mientras el sector corporativo tilda la medida de exagerada, el fisco intensifica controles ante la caída de ingresos.
Ramiro Valdés Menéndez, comandante histórico de la Revolución cubana y pieza clave en el aparato de inteligencia castrista, falleció en La Habana a los 94 años. El veterano dirigente lideró el control civil y mantuvo funciones estratégicas hasta su retiro.
El primer ministro británico, Keir Starmer, presentará su renuncia presionado por su gabinete. Su reemplazante será el exalcalde de Mánchester, Andy Burnham, quien cuenta con amplio apoyo parlamentario tras un contundente triunfo electoral que busca frenar a la ultraderecha.
Un fallo técnico provocó una violenta explosión en la planta de gas Barzan, ubicada en el complejo qatarí de Ras Laffan. El siniestro causó varios heridos, pero los sistemas de contención funcionaron con éxito, descartando fugas de fluidos inflamables.
Las fuerzas de seguridad bolivianas liberaron numerosos bloqueos viales tras decretarse el estado de excepción con respaldo legislativo. Esto permitió el ingreso pacífico de combustibles a las principales ciudades andinas, aliviando una severa crisis económica y un crítico desabastecimiento.
Al Jazeera rechazó las acusaciones de Israel que vinculaban a su camarógrafo fallecido, Ahmed Wishah, con las brigadas de Hamás. La cadena catarí denunció una campaña para justificar ataques contra la prensa en Gaza, donde ya murieron numerosos periodistas.
Francia activó la alerta máxima ante una ola de calor de 40 grados, movilizando militares por incendios y cerrando 845 escuelas. Para mitigar riesgos, las autoridades restringieron el alcohol en espacios públicos e instalaron puestos de hidratación en París.