El presentismo se impone ante la inestabilidad del mercado laboral

El ausentismo laboral en Argentina cayó al 12,6% en 2025, alcanzando niveles mínimos históricos. La tendencia responde al temor de los trabajadores a perder su empleo ante la inestabilidad económica y la incertidumbre por las reformas en el régimen legal.

Gente trabajando, trabajo
Foto: NA.

La conducta de los asalariados argentinos atraviesa una transformación notable impulsada por el contexto socioeconómico. Según el último relevamiento de la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL) difundido por el Ministerio de Capital Humano, la cantidad de empleados que faltaron a sus puestos al menos una vez por mes descendió al 12,6% durante el tercer trimestre de 2025. Esta cifra marca una de las estadísticas más bajas desde que se inició la serie en 2012, reflejando una tendencia decreciente que ya suma cinco períodos consecutivos de retracción.

El factor miedo como motor de la asistencia

Los especialistas vinculan este fenómeno directamente con la percepción de riesgo sobre la estabilidad laboral. En un escenario marcado por la discusión de reformas normativas y un mercado que muestra mayor rigidez para la contratación de personal nuevo, los trabajadores tienden a evitar las inasistencias incluso ante problemas de salud o motivos personales de fuerza mayor. El informe oficial sugiere que el temor a ser desvinculado en un clima de incertidumbre macroeconómica actúa como un poderoso disuasivo, provocando que la presencialidad se convierta en una prioridad estratégica para el empleado frente a la fragilidad del ecosistema productivo.

Comportamiento por sectores y perfil de las empresas

A pesar de la caída generalizada, el ausentismo no golpea a todos los rubros por igual. Las actividades vinculadas al transporte, el almacenamiento y las comunicaciones lideran el ranking de faltazos con un 16%, seguidas de cerca por el sector industrial. En la vereda opuesta, el comercio, la gastronomía y la hotelería presentan los niveles más altos de asistencia efectiva. Otro dato relevante es la correlación con la estructura de las organizaciones: a mayor tamaño de la planta de personal, suele detectarse un índice de ausentismo más elevado, mientras que en las pequeñas empresas el control es más estrecho y la asistencia es más rigurosa.

Causas declaradas y eficiencia operativa

En cuanto a los motivos de las faltas, las afecciones de salud siguen siendo la razón principal, justificando la mitad de las ausencias registradas. Sin embargo, se observa una mejora en la gestión administrativa de las licencias y una baja en las inasistencias sin justificación, lo que indica un mayor rigor en el monitoreo interno de las compañías. Desde la Secretaría de Trabajo enfatizan que esta reducción del ausentismo, aunque motivada por la cautela del trabajador, se traduce en una mejora de la productividad general, minimizando los baches operativos y los costos derivados de jornadas laborales perdidas que no pueden ser recuperadas en el esquema de planificación original.

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