Senadores peronistas rompen interbloque oficial

Tres legisladores abandonaron el interbloque de Unión por la Patria tras la presión de gobernadores del norte. La bancada de José Mayans quedará con 25 miembros, la cifra más baja desde el regreso de la democracia en 1983.

Carolina Moisés, senadora jujeña afín a Gustavo Sáenz, Sandra Mendoza, tucumana ligada a Osvaldo Jaldo, y Guillermo Andrada, catamarqueño cercano a Raúl Jalil. Foto: Redes Sociales.

El quiebre de la hegemonía

El mapa del poder en la Cámara Alta sufrió este lunes un cambio estructural que redefine el equilibrio legislativo en la Argentina. Los senadores Carolina Moisés (Jujuy), Guillermo Andrada (Catamarca) y Sandra Mendoza (Tucumán) confirmaron su salida del interbloque peronista para conformar un nuevo espacio vinculado a los intereses de sus mandatarios provinciales.

Esta decisión, que se formalizó antes de la sesión preparatoria, respondió de forma directa a la estrategia de los gobernadores Raúl Jalil, Osvaldo Jaldo y Gustavo Sáenz.

Los mandatarios mantienen una negociación abierta con el Poder Ejecutivo Nacional por el financiamiento de obras públicas y la transferencia de recursos, en un contexto de fuerte caída de la recaudación y recorte de partidas discrecionales.

El factor económico detrás de la ruptura

La fractura no obedeció únicamente a diferencias ideológicas con la conducción de Cristina Kirchner, sino a necesidades financieras urgentes. En el caso de Catamarca, el gobernador Jalil buscó destrabar el aval de la Nación para un préstamo del Banco Internacional de Desarrollo (BID) destinado al Acueducto Albigasta, una obra hídrica de 200 millones de dólares.

Paralelamente, la provincia de Tucumán recibió recientemente 20.000 millones de pesos en Aportes del Tesoro Nacional (ATN), la cifra más alta otorgada a una jurisdicción durante la actual gestión nacional. Estas transferencias, sumadas al control de entidades mineras como Yacimientos Mineros de Agua de Dionisio (YMAD), consolidaron el acercamiento de los líderes provinciales a la Casa Rosada.

Una nueva aritmética parlamentaria

Con la salida de estos tres integrantes, el peronismo reducirá su representación a 25 senadores. Este número sitúa al espacio a doce legisladores de alcanzar el quórum de 37, perdiendo así la capacidad de veto que mantuvo durante décadas.

Por su parte, La Libertad Avanza logró consolidar una base de aliados que, junto al PRO y sectores de la UCR, proyecta un piso de 44 votos para los temas de interés del Ejecutivo.

A pesar del alejamiento, los senadores evitaron adelantar su posición definitiva sobre la reforma laboral. Si bien en diciembre votaron en contra, el nuevo escenario sugiere que podrían facilitar el quórum para que el oficialismo avance con la normativa el próximo viernes, repitiendo la conducta de los diputados de sus mismas provincias.

El futuro de la oposición

La conducción del interbloque, encabezada por el senador José Mayans, atraviesa su momento de mayor debilidad. La suspensión de Carolina Moisés del Partido Justicialista jujeño por presunta inconducta partidaria aceleró un proceso de fragmentación que parece no tener retorno en el corto plazo.

El desplazamiento de los senadores hacia un bloque independiente también podría integrar a las legisladoras Flavia Royón y Beatriz Ávila. Este polo de poder provincial actuará como árbitro en las leyes clave, dejando abierta la incógnita de si su apoyo será permanente o si fluctuará según el ritmo de las transferencias nacionales a sus distritos.

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