El proceso judicial contra Nicolás Maduro en la Corte del Distrito Sur de Nueva York enfrentó un obstáculo financiero este miércoles. Barry Pollack, abogado defensor de Maduro, informó mediante una carta al juez Alvin Hellerstein que la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) impidió que el Estado venezolano sufrague los honorarios legales del acusado.
Según el documento judicial fechado el 20 de febrero, la OFAC otorgó inicialmente una licencia el 9 de enero para permitir los pagos, pero la revocó menos de tres horas después sin ofrecer explicaciones oficiales.
Esta decisión afecta directamente la representación de Maduro y de su esposa, Cilia Flores, quienes permanecen detenidos en territorio estadounidense desde el 3 de enero, tras una operación de fuerzas especiales en Caracas.
El dilema de la Sexta Enmienda
Pollack argumentó en su misiva que la interrupción de los fondos constituye una interferencia con la Sexta Enmienda de la Constitución de Estados Unidos. Esta norma garantiza que todo acusado tiene derecho a un abogado.
El letrado sostuvo que Maduro posee una “expectativa legítima” de que el Estado venezolano cubra sus gastos, basándose en las leyes y costumbres de dicho país para quienes han ejercido la primera magistratura.
Reconocido por su previa defensa de Julian Assange, enfatizó que su cliente no dispone de otros medios para costear una representación legal de este nivel. Mientras que la licencia de Flores no sufrió modificaciones iniciales, la situación de Maduro permanece en un vacío administrativo que, según la defensa, busca obstaculizar el proceso judicial.