El inicio del ciclo lectivo 2026 quedó trunco este lunes debido a una medida de fuerza masiva que afecta a gran parte del país. Por primera vez desde 2019, la Provincia de Buenos Aires no logró garantizar el comienzo normal de las clases, rompiendo una racha de seis años de acuerdos previos. La huelga, convocada por la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA), alcanza a establecimientos públicos y privados, estos últimos tras la adhesión del sindicato SADOP. En total, unos 5,2 millones de estudiantes bonaerenses se ven afectados por la parálisis de actividades.
El conflicto docente se extiende a otras 14 jurisdicciones, entre ellas Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos y Mendoza, bajo reclamos que combinan factores locales y nacionales. Los gremios exigen la restitución del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID) y la convocatoria a una paritaria federal, además de una recomposición salarial que compense la inflación. Para la administración de Axel Kicillof, el escenario es crítico: el sistema educativo provincial representa el 27% del presupuesto total y cualquier movimiento en la grilla salarial impacta sobre las arcas de un distrito que ya sufre el ajuste de transferencias nacionales.
La tensión escaló luego de que el Frente de Unidad Gremial Docente (FUGD) rechazara la última propuesta del Gobierno provincial. La oferta oficial consistía en un incremento del 3% para enero (con un 1,5% retroactivo a diciembre), cifra que los sindicatos calificaron de “insuficiente”. Con esta propuesta, el sueldo de un maestro ingresante se ubicaba en $762.200, mientras que un docente con doble cargo alcanzaba los $1.524.300. Ante la falta de acuerdo, la Provincia citó a una nueva mesa técnica para el próximo miércoles 4 de marzo.
Matices sindicales y el rol de Baradel
El paro dejó al descubierto diferentes estrategias dentro del arco gremial. Mientras la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB) mantuvo una postura rígida desde el inicio, el Suteba de Roberto Baradel —tradicionalmente aliado a la gestión de Kicillof— buscó nacionalizar el conflicto. Baradel centró sus críticas en la administración de Javier Milei, responsabilizándola por la falta de financiamiento educativo, aunque terminó plegándose a la medida de fuerza que afecta directamente las escuelas de la provincia.
Impacto en los servicios escolares por el paro de AFA
La situación en los establecimientos se ve doblemente complicada por la adhesión de ATE (Asociación Trabajadores del Estado). El gremio, que nuclea al personal auxiliar y porteros, también se sumó a la jornada de protesta con movilizaciones hacia el Puente Pueyrredón. Esta medida garantiza que, incluso en escuelas donde los docentes decidieron no adherir, el funcionamiento operativo y de limpieza se vea severamente comprometido, dificultando la apertura de las puertas para los alumnos.
El debut de Flavia Terigi bajo presión
Este conflicto representa el primer gran desafío para Flavia Terigi, quien asumió recientemente como Directora General de Cultura y Educación en reemplazo de Alberto Sileoni. Aunque desde la cartera educativa destacaron que las mesas de examen y tareas administrativas previas se realizaron con normalidad, el paro del lunes empaña el cumplimiento del calendario escolar. El Gobierno tiene ahora hasta el 13 de marzo para cerrar un nuevo esquema salarial que permita liquidar los sueldos con aumento y evitar que el conflicto se prolongue durante el resto del mes.