La medicina veterinaria ha alcanzado un nuevo hito en la lucha contra el cáncer, la principal causa de muerte en perros. Según una investigación publicada recientemente en la revista Veterinary Oncology, la composición del microbioma intestinal desempeña un papel determinante en cómo los animales responden a la inmunoterapia. El estudio, liderado por científicos del Instituto Nacional del Cáncer de los Estados Unidos y la Universidad del Estado de Oregón, logró identificar once firmas bacterianas que funcionan como indicadores de supervivencia.
Tras analizar muestras rectales de 51 perros de diversas razas y diagnósticos —incluyendo hemangiosarcomas— antes de iniciar el tratamiento, los expertos detectaron que la presencia de ciertos microbios está directamente ligada al tiempo de vida tras la terapia. De las once bacterias identificadas, cuatro se asociaron con una supervivencia prolongada, mientras que las otras siete indicaron un mayor riesgo de mortalidad. Lo más sorprendente para los investigadores fue que estos resultados se mantuvieron constantes independientemente de la edad, el sexo o la raza del perro.
Biomarcadores para una medicina personalizada
El descubrimiento de estas “firmas microbianas” abre la puerta a la utilización de los microbios como biomarcadores específicos. Según la doctora Natalia Shulzhenko, colaboradora del estudio, en el futuro un simple análisis de hisopado del microbioma podría permitir a los veterinarios predecir con exactitud qué tan bien responderá un paciente a una vacuna contra el cáncer. Este avance permitiría ajustar las expectativas de los dueños y, potencialmente, manipular la microbiota para mejorar los resultados.
De la veterinaria a la medicina humana
Este estudio no solo es relevante para las mascotas; los científicos consideran que los perros son un modelo excelente para el cáncer humano debido a que comparten el mismo entorno y desarrollan tumores de manera espontánea. Al igual que se ha observado en pacientes humanos, donde el microbioma puede potenciar o limitar el éxito de la inmunoterapia, los hallazgos en perros refuerzan la teoría de que la salud intestinal es un pilar fundamental de la respuesta inmunológica contra los tumores.
Desafíos: trasplantes fecales y probióticos
Aunque los resultados son prometedores, la comunidad científica —incluyendo a especialistas del CONICET— advierte que aún se requieren estudios con muestras más grandes para validar estos biomarcadores. Entre los próximos pasos, se contempla investigar si el uso de probióticos o trasplantes de microbiota fecal puede complementar las vacunas contra el cáncer, ayudando a los pacientes con “perfiles de riesgo” a transformar su flora intestinal en una aliada para la recuperación.