El Poder Ejecutivo Nacional redefinió su estrategia legislativa ante la resistencia de los bloques dialoguistas en el Senado. La senadora Patricia Bullrich, jefa de la bancada de La Libertad Avanza, confirmó que el oficialismo optó por desglosar el paquete de reforma política.
Esta decisión busca salvar la iniciativa de “Ficha Limpia”, que prohíbe candidaturas a condenados por corrupción en segunda instancia, tratándola como un proyecto independiente en las próximas semanas.
La modificación del esquema original responde a la imposibilidad de alcanzar la mayoría absoluta que exige la Constitución Nacional para cambios electorales. Tanto el PRO como la Unión Cívica Radical (UCR) manifestaron su rechazo a la eliminación total de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).
Ante este escenario, la Casa Rosada analiza una fórmula intermedia: transformar las primarias en un proceso optativo para la ciudadanía, eliminando el financiamiento estatal y los espacios gratuitos en medios de comunicación.
El costo económico frente al peso político
El argumento central del Gobierno para impulsar estos cambios es el ahorro fiscal, estimado en 30.000 millones de pesos. Sin embargo, los gobernadores provinciales y aliados como Cristian Ritondo señalaron que las PASO son fundamentales para dirimir internas partidarias.
Para destrabar la negociación, el oficialismo comenzó a evaluar acuerdos de cara a las elecciones de 2027. La estrategia consistiría en no presentar candidatos propios en provincias aliadas a cambio del apoyo legislativo actual.
Paralelamente, la actividad en la Cámara Alta se concentra en las audiencias por los pliegos judiciales enviados por el ministro Juan Bautista Mahiques. Este cronograma relegó temporalmente la discusión técnica de la reforma electoral, priorizando la consolidación de la estructura judicial y otros proyectos como la ley de inviolabilidad de la propiedad privada.