El primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, informó este jueves el despliegue de capacidades militares adicionales en el Medio Oriente como respuesta al agravamiento del conflicto en la región.
Durante una conferencia de prensa en Downing Street, el mandatario confirmó que cuatro aviones de combate Typhoon se unirán al escuadrón británico en Qatar, con el objetivo de fortalecer las operaciones defensivas y proteger a los ciudadanos británicos y aliados.
Este movimiento se complementará con la llegada de helicópteros Wildcat a Chipre, previstos para este viernes. Estas unidades cuentan con capacidades específicas para interceptar drones, tras los recientes ataques sufridos en la base aérea RAF Akrotiri. Asimismo, el gobierno dispuso el despliegue del HMS Dragon, un destructor Tipo 45, aunque se estima que su arribo al mar Mediterráneo se produzca la próxima semana.
Tensiones con Washington
La estrategia de Starmer generó fricciones con el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. El mandatario estadounidense cuestionó la firmeza del británico, llegando a declarar que su postura dista de la figura de Winston Churchill. Las críticas surgieron tras la decisión inicial de Londres de no permitir el uso de bases británicas para ataques preventivos contra objetivos iraníes.
No obstante, Starmer aseguró que la “relación especial” entre ambas naciones permanece intacta y operativa.
El primer ministro aclaró que, si bien el domingo autorizó el uso de las bases de Diego García y RAF Fairford para misiones defensivas limitadas, su administración prioriza un liderazgo que calificó de “sereno y sensato”. Según su declaración, no recibió solicitudes formales de Washington para acciones específicas sino hasta la tarde del sábado.