Luciano Castro: “Mentí y manipulé antes de internarme”

El actor describió la crisis emocional que atravesó tras su separación de Griselda Siciliani. Reconoció haber manipulado a su entorno y relató el momento en que decidió pedir ayuda profesional para afrontar su situación personal y familiar.

Luciano Castro reveló detalles de su internación. Foto: captura de pantalla.

El actor Luciano Castro brindó una entrevista al programa de televisión La mañana con Moria, donde profundizó sobre las causas que lo llevaron a un proceso de internación tras su ruptura con la actriz Griselda Siciliani.

Durante la conversación con la conductora Moria Casán, el hombre de 51 años explicó que el final del vínculo, ocurrido a fines de enero, derivó en un colapso que le impidió continuar con sus compromisos laborales y cotidianos.

Castro describió haber alcanzado un límite físico y emocional caracterizado por temblores y episodios de llanto incontrolable. Según su relato, la decisión de buscar asistencia médica surgió en un momento de desesperación personal. El actor permaneció internado en un centro de salud para recibir tratamiento especializado ante lo que definió como un estado de vulnerabilidad extrema.

La relación con sus hijos y la autocrítica

Uno de los puntos centrales de su declaración fue la conversación que mantuvo con sus hijos tras recibir el alta. El artista es padre de Mateo, Esperanza y Fausto. Frente a ellos, el actor admitió haber utilizado mecanismos de engaño durante el último tiempo. “Mentí y manipulé mucho“, expresó al referirse a la gestión de sus vínculos afectivos.

Asimismo, el intérprete señaló que buscó ser honesto sobre su salud mental, evitando detalles que pudieran afectarlos, pero sin ocultar la gravedad de su crisis. El apoyo de su círculo íntimo fue señalado por el protagonista como un factor determinante para iniciar su proceso de recuperación ambulatoria.

El trasfondo de la ruptura mediática

La separación entre Castro y Siciliani estuvo marcada por la filtración de audios vinculados a otra figura del espectáculo, lo que generó un fuerte impacto en la opinión pública.

Tras el quiebre, el actor intentó diversos acercamientos para recomponer la relación, aunque estos no resultaron efectivos. Esta situación, sumada a la presión de los medios, aceleró el deterioro de su estabilidad emocional.

Luego de su paso por la clínica, el artista manifestó estar enfocado en su crecimiento personal y en el ordenamiento de sus prioridades familiares. Por otra parte, destacó que haber hecho pública su situación busca visibilizar la importancia de reconocer la fragilidad propia bajo la exposición constante que exige su profesión.

El testimonio de Luciano Castro expone las tensiones entre la vida privada de las figuras públicas y la construcción de su imagen profesional. El reconocimiento de sus errores y la búsqueda de ayuda profesional plantean interrogantes sobre el manejo del estrés en entornos de alta visibilidad.

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