Banda de estafadores gitanos desarticulada en CABA

La Policía de la Ciudad desmanteló una red de estafadores gitanos acusada de robo de autos, secuestros virtuales, extorsiones y “cuentos del tío”, con 14 detenidos y 42 vehículos secuestrados en 26 allanamientos en CABA, el GBA, Campana, Mar del Plata y Rosario.

Desarticularon red criminal que operaba en tres provincias. Foto: Web.

Una investigación de dos meses liderada por la División Defraudaciones y Estafas de la Policía porteña culminó con la desarticulación de una organización delictiva. El operativo, supervisado por el juez Manuel de Campos, incluyó 26 procedimientos simultáneos en diversos puntos del país, donde se secuestraron 42 vehículos, joyas, teléfonos y documentación apócrifa.

La pesquisa comenzó el 30 de enero, luego de un intento de estafa bajo la modalidad de “cuento del tío” que permitió la captura de uno de los sospechosos. En su domicilio, los efectivos hallaron 30 certificados de venta de automotores presuntamente falsos, lo que reveló una estructura de asociación ilícita que conectaba el robo de autos con el desguace y la extorsión.

Según fuentes judiciales, la banda se valía de redes sociales para adquirir unidades con irregularidades administrativas, abonando solo una parte del valor real para luego utilizarlos en la logística de otros delitos.

El modus operandi de la red funcionaba de manera sistémica. Los vehículos obtenidos fraudulentamente servían para el traslado de los integrantes durante la ejecución de secuestros virtuales.

Una vez que las unidades quedaban marcadas por las cámaras de seguridad o investigaciones policiales, eran trasladadas a ciudades como Rosario o Campana para ser desarmadas o revendidas con identidades falsificadas. El dinero generado por estas ventas se reinvertía en joyas de lujo y en la adquisición de nuevos activos para mantener operativa la estructura.

Durante los procedimientos, los investigadores destacaron la importancia del ciberpatrullaje para identificar los patrones de las estafas. El uso de tecnología permitió vincular llamadas extorsivas realizadas durante la madrugada con los movimientos territoriales de los 14 detenidos.

Además de los automóviles, el hallazgo de dispositivos electrónicos y herramientas de falsificación sugiere que la banda contaba con una oficina técnica dedicada exclusivamente a la alteración de documentos públicos y formularios de transferencia automotor.

Las autoridades de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional 35 mantienen la investigación abierta. Actualmente, se analizan los teléfonos secuestrados para determinar si existen conexiones con otros clanes dedicados a la estafa emocional, un delito que combina la presión psicológica sobre las víctimas con una logística urbana de alta movilidad.

La magnitud del operativo pone de relieve la existencia de mercados negros de vehículos que alimentan delitos de mayor gravedad, como la extorsión y el secuestro.

Si la organización lograba mover decenas de autos entre provincias sin ser detectada durante meses, ¿qué eslabón del sistema de control de tránsito y transferencias está fallando? La desarticulación de la banda parece ser solo el inicio de una revisión más profunda sobre la trazabilidad de los bienes en la región.

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