Una de las cualidades que tiene la sociedad argentina es la pasión por los rumores. A veces mezclado con maquiavelismo funcional, otras veces producto del simple aburrimiento, ser argentino conlleva en sus venas un fuerte cromosoma gossip. Los hechos políticos no son una excepción y mientras más cerca se está de un calendario electoral, más ruido hacen los chismes.
El oficialismo y sus 3 cotilleos
El gobierno parece acorralado en su propio laberinto judicial. Los tres nudos son: El caso $LIBRA reflotado desde adentro; Manuel Adorni haciendo con poco oficio y mucha impunidad todo aquello que denunciaba; y con menos luces pero igual relevancia, Juan Mahiques como Ministro intermediario de quién sabe qué cosas, con la AFA de motín. La realidad desnuda es que los hermanos Milei están cada vez más sólos.
Mientras el raconto de muertos aún no termina (simplemente porque el partido sigue) la ganadora del momento parece ser Patricia Bullrich. El rumor es claro, Pato se cansó del ninguneo oficial y fue a la carga por el futuro ex Vocero. El movimiento también es claro pues el video de la familia feliz subiendo al avión privado, fue filmado por un integrante de la Prefectura, dependencia que responde directamente a la actual Senadora quien le habría dado el tiro de gracia al deslomado.
Esto se parece a (aunque levemente difiere con) el otro rumor que escandaliza al oficialismo: En los cafés porteños, en las veredas de los pueblos, en las mesas de las familias y en los pasillos del poder, se dice que a Manuel Adorni lo sacrificaron, lo usaron como escudo ante las filtraciones del cripto-presi.
Sobre los chats de Novelli, distintas fuentes aseguran que fue la casi frizada Vicepresidenta la encargada de destapar los anales del caso que bien archivados estaban. Según estos decires, el accionar de Villarruel fue más por pura maldad que por estrategia política; es decir, otra devolución de favores a su ninguneante compañero de binomio. Sin embargo, el tiro le salió mejor de lo que pensaba y le confirió un potencial crédito extra en el ámbito político: Victoria es pejotista. Una tesis que nadie cree pero que muchos abonan y que desarrollaré en el apartado sobre la oposición.
Para terminar la lista de bembetéos, aparece la AFA. En paralelo a la asunción y posterior empoderamiento de Mahiques hijo, las tapas de Clarín comenzaron a reducir la cantidad de titulares dedicados a Claudio ‘El Chiqui’ Tapia y a su alfil, Pablo Toviggino. Las noticias sobre este par no sólo fueron cediendo en tamaño, sino que también el tono agresivo mermó. Y esto se debe, según cuentan los allegados a Héctor Magnetto, a la influencia que ejerce Mahiques padre (Carlos o “Coco” para los amigos). Tanto el actual Juez Vocal de la Cámara Federal de Casación Penal como el CEO de Clarín, estuvieron juntos en Villa La Angostura con otra figurita importante en este álbum: Mauricio Macri.
La tesis entonces es que Mahiques junior (ex funcionario de la AFA) auspiciaría de croupier para barajar y dar de nuevo; es decir, para limar esas asperezas entre el gobierno y la dirección del fútbol argento. Habría que ver qué ofreció Tapia y a qué costo. Hasta ahora, sólo rumores.
Todos los gatos son peronistas
Una imagen vale más que mil palabras. Aquello que parecía impensado lo logró el campo argentino. Mauricio Macri y Axel Kicillof se sentaron en la misma mesa, se dieron la mano y compartieron una cena en el marco de la ExpoAgro 2026, celebrada en San Nicolás. Obviamente fue sólo una imagen, un flash, un momentum en la política de nuestro país. Pero bastó para dar que hablar.
El trasfondo del ‘runrún’ es que La Libertad Avanza es una fuerza difícil de parar, imposible si no se unen todos. Y ese ‘todos’ implicaría pares impensados como el PRO y el PJ juntos. Otro binomio que hizo ruido, sobre todo en el otro ámbito chismero (las redes sociales) fue el de Myriam Bregman y Juan Grabois. El líder de Patria Grande viene hace rato proclamando un gran frente gran, con internas old school de todos contra todos, ganadores liderando y perdedores apoyando; la novedad está en que se animó a incluir a “la rusa”. La Diputada por el PTS lo negó, pero en su círculo no fueron tan determinantes y alguno se atrevió a decir que lo hizo para despistar, porque la idea no le disgustó para nada.
El afán por candidatear a un outsider se huele tanto del lado peronista/kirchnerista como del diluído PRO. A ambos se les prendió la lámpara en primera instancia con el evangelista Dante Gebel, catapultado en parte por otro outsider al que midieron en encuestas: Mario Pergolini (aunque a este último por su pasado radical, sería difícil verlo dentro de las filas peronistas).
En cuanto al núcleo cercano a la ortodoxia kirchnerista, el rumor que crece cada vez más es el de una tapada con apellido pesado: Esmeralda Mitre. La mediática se ha ido “peronizando” con el correr de los años, al punto tal de acabar visitando en más de una vez a CFK desde que está presa en San José 1111. Otro apellido pesado sonó entre las filas del PRO; Marcos Galperín fue medido como potencial Vice de Macri, y para sorpresa de pocos, los resultados fueron bastante positivos al igual que los de Victoria Villarruel.
Entre traiciones palaciegas, alianzas contra natura y apellidos de peso que se miden en el termómetro de las encuestas, la política argentina vuelve a demostrar que su combustible principal es la incertidumbre. En este escenario de fragmentación, donde los “propios” operan como enemigos y los rivales históricos ensayan coreografías de unidad, el rumor deja de ser un simple chisme de café para convertirse en hoja de ruta posible.
Mientras el Gobierno se encierra en su laberinto de expedientes y la oposición intenta redibujar sus fronteras con figuras del espectáculo y el empresariado, la única certeza es que, en el barro de la transición hacia 2027, lo que hoy se susurra con timidez mañana puede ser el título principal de una realidad que, una vez más, supera a cualquier ficción. Por ahora, el país sigue suspendido en ese “runrún” constante, esperando a ver quién da el próximo paso antes de que el olvido —o la justicia— dicte la sentencia final.