La guerra que ya alcanza su quinta semana entró en una fase de extrema criticidad este viernes. Dos aeronaves de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, un sofisticado F-15E Strike Eagle y un A-10 Thunderbolt, fueron derribadas por sistemas de defensa iraníes, desencadenando un operativo de búsqueda y rescate (SAR) de alta intensidad bajo fuego enemigo.
El ataque al F-15E y la búsqueda en el terreno
El F-15E, un caza diseñado para “abrirse paso combatiendo hasta un objetivo a largas distancias, destruir posiciones terrestres enemigas y abrirse paso combatiendo para salir”, fue el primero en caer sobre el suroeste de Irán.
Según confirmaron funcionarios a la cadena CBS News, uno de los tripulantes logró ser rescatado con vida y se encuentra bajo custodia estadounidense recibiendo tratamiento médico.
Sin embargo, la suerte del segundo tripulante —usualmente el oficial de sistemas de armas— sigue siendo un misterio.
La Guardia Revolucionaria iraní ha cercado la provincia de Kohgiluyeh y Boyer-Ahmad, donde se cree que podría estar oculto. En un gesto de guerra psicológica, Teherán ofreció “una generosa recompensa” por su captura, mientras tropas locales y residentes rastrean la zona.
Rescate bajo fuego y el sacrificio del A-10
La operación de salvamento no ha estado exenta de bajas. Dos helicópteros UH-60 Blackhawk que participaban en el rescate fueron atacados, resultando en militares con heridas leves.
Ante la presión, un A-10 “Warthog” fue movilizado para dar apoyo cercano, pero también fue alcanzado por fuego iraní. El piloto logró llevar la aeronave hasta espacio aéreo kuwaití antes de eyectarse de forma segura.
Por su parte, Israel decidió posponer algunas ofensivas planificadas para no interferir con las labores de rescate. Según fuentes de la cadena CNN, el gobierno israelí también ha ofrecido apoyo clave de inteligencia para localizar al aviador faltante.
“Es la guerra”: La postura de la Casa Blanca
A pesar de la gravedad de perder dos activos aéreos de primera línea, el presidente Donald Trump mantuvo una postura firme y pragmática. En una entrevista con NBC News, descartó que este incidente frene los canales diplomáticos indirectos: “No, en absoluto… No, es la guerra”, sentenció.
Desde la vereda opuesta, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, utilizó sus redes sociales para burlarse de la situación estratégica de Washington: “Esta brillante guerra sin estrategia que ellos iniciaron ahora ha sido degradada de ‘cambio de régimen’ a ‘¡Oye! ¿Alguien puede encontrar a nuestros pilotos? ¿Por favor?’”.
Críticas internas en Washington
Mientras la búsqueda continúa, el ala demócrata en el Congreso ha comenzado a cuestionar la falta de un horizonte claro. El representante Seth Moulton expresó su preocupación ante la cadena CNN, señalando que el Gobierno parece atrapado en una escalada sin fin: “No saben cómo salir de este lío. No saben cómo terminar esta guerra”, afirmó tras conocerse la noticia de los derribos.