En un movimiento clave para dinamizar el mercado inmobiliario, el Banco Nación habría decidido disminuir el nivel de exigencia crediticia para sus solicitantes. Al bajar el umbral del scoring de 909 a 800 puntos, la entidad financiera más grande del país permite que miles de familias que antes quedaban excluidas por parámetros técnicos ahora califiquen para el financiamiento. Esta actualización técnica, aunque no fue comunicada oficialmente por la institución por tratarse de parámetros internos, ya fue validada por especialistas del sector que monitorean la asignación de fondos.
Impacto en otorgamientos: Con el scoring previo se entregaban 2.000 préstamos mensuales; se espera que este volumen crezca significativamente.
Reducción de tasas: El mercado financiero muestra una tendencia a la baja; el Banco Credicoop pasó del 12,5% al 8% y el Banco Macro del 15% al 8,5%.
Promedio de mercado: Actualmente, el costo del crédito hipotecario se ubica en un 9,4%, niveles que no se veían desde julio de 2025.
Alcance estatal: El Banco Nación ya otorgó más de 27.000 créditos, de los cuales el 40% corresponden a empleados del sector público.
Un alivio para los solicitantes de préstamos UVA
La modificación del scoring es fundamental porque mide la capacidad de pago y el historial crediticio de cada individuo. Al reducir el puntaje mínimo, el banco “relaja” la barrera de entrada sin necesariamente comprometer la solidez de su cartera. Según el economista Federico González Rouco, esta decisión es “clave para el mercado de crédito”, ya que el Banco Nación posee actualmente una de las tasas más competitivas del sistema, lo que genera una alta demanda que chocaba contra los filtros rígidos de calificación.
Esta flexibilización se produce en un escenario de alta competencia bancaria. Tras las elecciones legislativas y la estabilización de ciertas variables macroeconómicas, los bancos privados han comenzado una “guerra de tasas” para captar clientes. La reducción de los puntos porcentuales en entidades como el Macro y el Credicoop presiona al Nación a mejorar no solo sus intereses, sino también sus procesos de aprobación para mantener su liderazgo en el segmento +Hogares.
Polémica por el financiamiento al sector público
A pesar del anuncio positivo para el público general, la medida queda envuelta en la controversia por las líneas diferenciadas dentro del organismo. Existen denuncias sobre una línea especial que permite a funcionarios y legisladores financiar hasta el 90% del valor de la propiedad, mientras que el público general solo accede al 75%. Esta diferencia en los topes de las Unidades de Valor Adquisitivo (UVA) ha generado pedidos de informes en el Congreso Nacional.
Desde el Poder Ejecutivo, tanto el presidente Javier Milei como el ministro Luis Caputo han salido en defensa de la transparencia del sistema. Según el oficialismo, no existen beneficios discrecionales, sino que las condiciones se basan en la estabilidad laboral y los niveles de ingresos de los solicitantes. Sin embargo, la oposición ha llevado el reclamo a la justicia, cuestionando préstamos que superan los $500 millones otorgados a figuras políticas, mientras el ciudadano promedio enfrenta requisitos de ingresos muy elevados para alcanzar montos similares.
El mercado inmobiliario, no obstante, celebra la noticia. La combinación de menores tasas y mayor facilidad de acceso por el cambio en el scoring podría marcar un récord de escrituraciones para el cierre del primer semestre de 2026. Los interesados que fueron rechazados anteriormente por su nivel de riesgo crediticio ahora tienen una nueva oportunidad de reingresar sus carpetas bajo los nuevos parámetros de evaluación.