El mercado reacciona al “fin del bloqueo” marítimo
La reapertura del estrecho de Ormuz tuvo un efecto sísmico en los mercados globales. Tras meses de incertidumbre que habían llevado al crudo a rozar los US$ 100, la noticia de que el tránsito es libre provocó que el Brent y el Texas (WTI) borraran todas sus ganancias semanales en cuestión de minutos. Los analistas consideran que este es el indicador más claro de que los inversores apuestan por una resolución diplomática rápida. La Casa Blanca, de hecho, ya dejó trascender que Trump podría participar personalmente en una nueva ronda de negociaciones en Pakistán para sellar el pacto definitivo.
Para el presidente republicano, esta apertura es una victoria de su estrategia de “máxima presión” y negociación directa. “Irán acaba de anunciar que el estrecho está completamente abierto y listo para el paso libre. ¡Gracias!”, publicó el mandatario. Sin embargo, su insistencia en mantener el bloqueo naval exclusivo sobre Irán demuestra que Washington no piensa ceder su ventaja táctica hasta que el régimen de Teherán acepte la totalidad de los términos exigidos, que incluyen el programa nuclear y el cese de apoyo a milicias regionales.
Hacia una cumbre definitiva en Pakistán
El anuncio de Araghchi se produce en el marco de una tregua frágil pero efectiva que entró en vigor el jueves por la noche. Mientras miles de desplazados en el Líbano comienzan a regresar a sus hogares, los ojos del mundo se posan ahora en Islamabad. Pakistán ha sido el escenario donde los equipos de JD Vance y el diplomático iraní Amir Saeid Iravani han acercado posiciones en las últimas semanas. Según Trump, “la mayoría de los puntos ya están negociados”, lo que sugiere que el tratado de paz definitivo podría firmarse antes de que termine el mes de abril.
El estrecho de Ormuz había estado bajo una tensión extrema, con denuncias de colocación de minas y sobrevuelos militares constantes. La normalización del flujo comercial no solo estabiliza el precio de la energía, sino que permite a Irán dar señales de que está dispuesto a reintegrarse al sistema comercial internacional bajo un nuevo esquema de seguridad propuesto por la administración Trump. No obstante, el “paso libre” es condicional y está atado al éxito de una diplomacia de último minuto que busca poner fin a décadas de hostilidad manifiesta entre ambas potencias.