El Gobierno de la Provincia de Córdoba, mediante la Secretaría de Comercio, puso en marcha el programa “Hora Silenciosa”, un sistema de adhesión voluntaria que busca transformar los establecimientos comerciales en espacios aptos para personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA).
La medida, que ya cuenta con la participación de las principales cadenas de supermercados en la capital y el interior, consiste en la regulación de factores ambientales que suelen generar sobrecarga sensorial, tales como la música funcional, el volumen de los anuncios por altavoz y la intensidad de la iluminación.
Sergio Busso, ministro de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica, señaló que el objetivo es alcanzar un crecimiento económico que integre la empatía con las familias cordobesas.
El proyecto se estructuró mediante un trabajo conjunto entre la Cámara de Supermercados y Autoservicios de Córdoba (CASAC) y la Fundación Familias CEA Córdoba. Esta última organización aportó el marco técnico necesario para asegurar que las modificaciones en los locales cumplan con los requerimientos de los usuarios con sensibilidad sensorial.
Implementación y logística ciudadana
La aplicación de esta modalidad incluye la capacitación del personal de atención al cliente y la instalación de señalética específica. Para facilitar la planificación de las familias, las autoridades dispusieron un mapa interactivo donde se pueden visualizar los comercios adheridos. La plataforma permite identificar si los locales ofrecen la adaptación a demanda o en franjas horarias fijas durante la mañana o la tarde.
Empresas como Cordiez, Buenos Días, Disco, Vea, Mariano Max, Dinosaurio, Al Campo y Mercamax ya integraron estas prácticas en sus sucursales. Por fuera del convenio provincial, la firma Carrefour mantiene su propio esquema desde 2019, con horarios establecidos. Estas acciones se complementan con la ubicación estratégica de espacios adaptados cerca de centros vecinales y escuelas municipales.