Patagonia: proponen hasta 10 años de cárcel por desmontes y delitos ambientales

Tras una temporada de incendios que arrasó 70,000 hectáreas en la Patagonia, un grupo de senadores presentó un proyecto de ley para penalizar con prisión la tala ilegal y la degradación de bosques nativos. La iniciativa busca endurecer las sanciones actuales, que hoy son solo administrativas e insuficientes.

incendios en la Patagonia
Incendios en la Patagonia

El proyecto, impulsado por legisladores de Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego, plantea un régimen penal específico para llenar el “vacío legal” existente. La propuesta surge tras el fracaso de las multas económicas frente al avance de la deforestación y la proliferación de incendios forestales intencionales o por negligencia.

  • Penas severas: Se proponen entre 3 y 10 años de prisión por desmontes o destrucción total de bosques nativos.

  • Responsabilidad empresarial: La normativa extiende las sanciones penales a las personas jurídicas (empresas).

  • Agravantes: Los funcionarios públicos que faciliten estos delitos verán sus penas incrementadas en un tercio.

Un freno a la degradación de recursos irrecuperables

Según datos oficiales, Argentina perdió 2.1 millones de hectáreas de bosque nativo en la última década. Los autores del proyecto advierten que la actual Ley de Bosques (26.331) se queda “a mitad de camino”, ya que muchos propietarios prefieren pagar multas bajas tras desmontar ilegalmente en terrenos privados.

El nuevo articulado busca frenar la quema de productos derivados de desmontes, con penas de hasta tres años de cárcel. Además, permite que las organizaciones ambientales se presenten como querellantes en las causas, garantizando un control civil sobre la protección del ecosistema y la fijación de carbono.

Prevención y manejo del combustible forestal

En sintonía con la iniciativa nacional, la provincia de Río Negro analiza modificar su propia legislación para ser más estricta con las plantaciones de pino abandonadas. Estas especies exóticas acumulan una carga de combustible que, en épocas de sequía extrema, transforman cualquier chispa en un incendio incontrolable.

“Si no logramos mitigar la carga de combustible y los residuos forestales, nunca va a alcanzar el presupuesto de combate”, señalaron autoridades provinciales. El enfoque científico sugiere que la clave no es solo apagar el fuego, sino intervenir el territorio para reducir la biomasa seca y planificar mejor la interfaz entre las zonas urbanas y los bosques.

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