La mayoría de los servicios tecnológicos ya permiten designar contactos de confianza. El proceso varía según la empresa, pero el objetivo es el mismo: facilitar el acceso a recuerdos y datos importantes sin necesidad de que los deudos inicien complejos procesos judiciales o presenten certificados de defunción ante oficinas internacionales que pueden demorar meses en responder.
Riesgo de pérdida: Sin permisos explícitos, las cuentas pueden cerrarse automáticamente por inactividad.
Privacidad: La mayoría de las funciones de legado permiten ver archivos, pero no leer mensajes privados.
Legislación: Ante la falta de leyes claras en muchos países, mandan los términos y condiciones de cada app.
Cómo designar un heredero en las principales plataformas
Cada gigante tecnológico tiene su propia herramienta para gestionar el destino de la información. En el caso de Apple, la función “Contacto para Legado” permite que una persona acceda a fotos, notas y archivos mediante una clave especial generada previamente, aunque no otorga acceso a datos de pago ni contraseñas.
Google, por su parte, utiliza el “Administrador de cuentas inactivas”. Este sistema permite definir un plazo de inactividad (de 3 a 18 meses) tras el cual se notifica hasta a 10 personas de confianza. El usuario puede elegir específicamente a qué servicios, como Drive o Gmail, podrá acceder cada contacto antes de que la cuenta se borre definitivamente.
Redes sociales: perfiles conmemorativos y cierres
En el ecosistema de Meta (Facebook e Instagram), los perfiles pueden transformarse en cuentas conmemorativas con la leyenda “En memoria”. Un contacto de legado puede actualizar la foto de perfil y fijar publicaciones, pero tiene estrictamente prohibido iniciar sesión como el usuario original o revisar sus chats.
X (antes Twitter): No ofrece opciones de legado; solo permite la desactivación total a pedido de familiares.
TikTok: Implementó recientemente perfiles conmemorativos que funcionan como una galería de recuerdos estática.
Snapchat: Aún no cuenta con protocolos claros para la gestión de datos post-mortem.
Planificar la herencia digital no solo protege el patrimonio informativo, sino que también brinda tranquilidad a los seres queridos en momentos de duelo. Los expertos recomiendan revisar estas configuraciones al menos una vez al año para asegurar que los contactos de confianza sigan siendo los adecuados.