Héctor Paletta fue el foco de las críticas tras el Superclásico por no señalar un posible penal para River desde el VAR. Su actuación reavivó sospechas de parcialidad y vínculos políticos con la AFA, sumando un nuevo capítulo de polémicas.
Héctor Paletta fue el foco de las críticas tras el Superclásico por no señalar un posible penal para River desde el VAR. Su actuación reavivó sospechas de parcialidad y vínculos políticos con la AFA, sumando un nuevo capítulo de polémicas.

El último choque entre los dos gigantes del fútbol argentino terminó envuelto en una densa atmósfera de controversia, con Héctor Paletta como el blanco principal de las críticas. Desde la sala de tecnología, el colegiado omitió advertir a Darío Herrera sobre un contacto físico de Lautaro Blanco contra Lucas Martínez Quarta en el epílogo del encuentro, una acción que diversos analistas consideraron sancionable. Esta inacción despertó la indignación de Eduardo Coudet, quien comparó la jugada con una infracción idéntica cobrada previamente a favor del conjunto xeneize. En las entrañas del estadio, los cuestionamientos no se limitaron a lo deportivo, sino que apuntaron directamente a la supuesta obediencia de Paletta hacia la cúpula dirigida por Claudio Tapia y Pablo Toviggino.
Los antecedentes del árbitro no ayudan a disipar la desconfianza en Núñez, donde se recuerda con nitidez su pasado familiar ligado a la institución de la Ribera y su cuestionable historial en enfrentamientos previos. A esto se le suma la reciente polémica en el duelo contra Barracas Central, donde Paletta también ignoró una mano evidente que debió ser penal para el equipo “millonario”. Para gran parte del entorno futbolístico, su figura se ha transformado en un emblema de las arbitrariedades que sacuden al torneo local, sugiriendo que las determinaciones en el campo de juego podrían estar influenciadas por los intereses políticos y las relaciones de poder que dominan la estructura actual del fútbol nacional.
Lula da Silva recurrió a la ironía para desestimar los insultos de Javier Milei, en medio de acusaciones argentinas sobre financiamiento publicitario en su contra. Brasilia reaccionó llamando a consultas a su embajador tras calificar los ataques como inaceptables.
El presidente electo Abelardo de la Espriella anunció el cierre de catorce embajadas colombianas. La medida rompe vínculos diplomáticos con Cuba y Nicaragua por motivos ideológicos, y revierte la expansión en África planteada por Gustavo Petro para reducir gastos.
Axel Kicillof respaldó la eliminación de límites a la reelección de intendentes bonaerenses para que la ciudadanía decida en las urnas. La postura provocó el apoyo del peronismo y el rechazo opositor frente a la norma vigente.
El primer ministro británico Andy Burnham se reunió con Volodímir Zelenski y cedió a Ucrania la patente de inhibidores tecnológicos para drones. El acuerdo autoriza la producción local de estos dispositivos para reforzar la defensa frente al despliegue ruso.
La presidenta electa de Perú, Keiko Fujimori, presentó a los primeros integrantes de su gabinete para el período 2026-2031: Luis Galarreta en la Jefatura de Gabinete, Elmer Cuba en Economía y Carlos Espá en Cancillería. El resto jurará este martes.
Rumania paralizó de forma preventiva la unidad 1 de la central nuclear Cernavoda debido al bajo nivel del río Danubio por la sequía. Para cubrir el déficit eléctrico resultante, el país recurrirá a la importación de energía.
Una misión de la ONU pidió al Gobierno de Venezuela reconsiderar su salida de la Corte Penal Internacional. El organismo advirtió que denunciar el Estatuto de Roma busca eludir la rendición de cuentas y profundiza la impunidad en el país.
Haití fijó para el 13 de diciembre sus primeras elecciones en diez años, incluyendo presidenciales y un referendo constitucional. No obstante, la autoridad electoral advirtió que la votación dependerá de lograr estabilidad ante la violencia de las pandillas.