El fenómeno, que consiste en publicar fotos con armas para ganar “liderazgo” digital en plataformas como TikTok y Telegram, generó un ausentismo superior al 60%. Ante la falta de antecedentes de una situación tan masiva, las autoridades mendocinas crearon un protocolo de urgencia que incluye la revisión estricta de pertenencias y sanciones penales para los padres.
Sin mochilas: Los alumnos deben llevar útiles en la mano. Viandas o mudas de ropa solo se permiten en bolsas transparentes.
Imputaciones: Ya hay tres personas procesadas, incluyendo a una madre por instigar a su hijo a llevar una réplica de arma al colegio.
Salud mental: Reportan un incremento de ataques de pánico y ansiedad entre los estudiantes debido al clima de hostilidad.
Retos virales y responsabilidad parental
La jefa de gabinete de la DGE, Daniela García, confirmó que el objetivo del reto es subir la amenaza y obtener validación en redes sociales. “Quien lo hace es considerado un líder”, explicó la funcionaria. Sin embargo, esta conducta tiene consecuencias legales graves: el Código Civil provincial establece que los padres son responsables solidarios por los daños y los costos económicos que generen los actos de sus hijos.
Hasta el momento, la justicia ha identificado a varios menores. En un caso resonante, un adolescente de 17 años fue imputado por intimidación pública tras llevar un arma de utilería, acción que habría sido recomendada por su propia progenitora. Las autoridades advirtieron que las imputaciones continuarán a medida que se logre identificar a más responsables detrás de los perfiles de Instagram y Telegram.
Protocolo de emergencia y presencia policial
El nuevo protocolo de seguridad obliga a los docentes a reportar cualquier mensaje intimidante detectado al 911. Una vez realizada la denuncia, el Ministerio de Seguridad despliega una consigna policial fija en la puerta de la institución. Esta medida busca llevar tranquilidad a las familias en un contexto donde el temor ha vaciado las aulas de gran parte de la provincia.
La situación en Mendoza no es aislada, ya que se han registrado hechos similares en Buenos Aires y La Plata, pero la escala alcanzada en la provincia cuyana —con más de 100 colegios bajo amenaza— ha obligado a una respuesta estatal sin precedentes. Por ahora, las clases se dictan bajo una “normalidad vigilada” y no hay una fecha definida para el levantamiento de las restricciones de equipaje escolar.