El recinto de la Cámara alta se convirtió en el escenario de una fuerte confrontación política entre el jefe de la bancada peronista, José Mayans, y la representante de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich. El altercado se inició cuando el legislador formoseño cuestionó con sarcasmo la situación patrimonial del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, a quien calificó irónicamente como “el argentino que más progresó en este tiempo” y “cajero del Presidente”. Mayans vinculó el ascenso del funcionario con supuestos hechos de corrupción dentro de la administración de Javier Milei, asegurando que en un futuro el mandatario deberá rendir cuentas ante una justicia independiente.
La respuesta de Bullrich no se hizo esperar y cargó con dureza contra el origen político de su colega, calificando a la provincia de Formosa como un “régimen feudal y antirrepublicano”. Visiblemente molesta, la exministra de Seguridad recordó las condenas judiciales que pesan sobre figuras del kirchnerismo, mencionando explícitamente a Cristina Fernández de Kirchner y Amado Boudou. En el punto más álgido de su discurso, la senadora apeló al sarcasmo para responder a las acusaciones de corrupción actual, afirmando que para el peronismo “los bolsos de José López no llevaban dólares, sino 8 millones de figuritas del Mundial”, en una clara alusión al escándalo del exsecretario de Obras Públicas.
El eje central del debate, que giraba en torno a la designación del juez Carlos Mahiques, quedó en un segundo plano frente a la virulencia de los ataques personales. Bullrich defendió el pliego del magistrado argumentando que la resistencia de la oposición se debe a que Mahiques fue quien juzgó causas emblemáticas como el memorándum con Irán y el lavado de dinero de Lázaro Báez. Por su parte, la bancada de Unión por la Patria mantuvo sus críticas hacia el oficialismo, mientras la jefa del bloque libertario cerraba su intervención exigiendo que la oposición se haga cargo de sus antecedentes judiciales antes de cuestionar la integridad del actual Gobierno.