Netanyahu defendió el acuerdo con Líbano: “Es un golpe para Irán y Hezbolá”

Mientras el primer ministro de Israel destacó el valor de las negociaciones directas, el líder de la milicia armada lo consideró nulo. El ejército israelí se prepara para una permanencia prolongada.

Benjamín Netanyahu Foto: Shalev Shalom.

Un día después de la firma de un acuerdo marco de cese de hostilidades auspiciado por Estados Unidos, el panorama político y militar en Oriente Medio sumó un nuevo capítulo de máxima tensión.

Altos funcionarios de Israel formularon este sábado una dura advertencia dirigida a Irán y al grupo Hezbolá, cuyo líder máximo rechazó de forma categórica el tratado bilateral, abriendo un complejo escenario de incertidumbre sobre la efectividad real de la tregua en el terreno.

La postura de Israel y el control territorial

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, defendió firmemente la iniciativa en una declaración televisada, asegurando que el entendimiento estratégico representa un fuerte revés para sus adversarios geopolíticos. “Alcanzamos un acuerdo histórico para el Estado de Israel tras negociaciones directas entre Israel y el Líbano”, enfatizó el mandatario, agregando de forma tajante: “Esto es un golpe para Irán y Hezbolá”.

Sin embargo, el fin de los bombardeos no implicará una retirada inmediata del territorio de la nación vecina. El ministro israelí de Defensa, Israel Katz, advirtió que el ejército de ese país recibió instrucciones precisas de prepararse para una “estancia prolongada” en suelo libanés, amenazando con responder con “gran fuerza” a cualquier intento de Irán por impedir la aplicación del acuerdo.

Israel prevé sostener sus tropas en la denominada “zona de seguridad” —una franja de diez kilómetros al norte de la frontera— hasta que Hezbolá sea desarmado.

No obstante, la medida generó fisuras internas: el ministro de Seguridad Nacional, Ben Gvir, catalogó el pacto como “un error” bajo la premisa de que el Estado libanés no cumplirá con dicho desarme.

Hezbolá declara nulo el entendimiento

La reacción desde el bando proiraní fue de total hostilidad hacia las autoridades de Beirut. El líder de Hezbolá, Naim Qasem, condenó abiertamente la firma del texto y la tildó de “grave error”.

A través de un duro comunicado, Qasem declaró al movimiento en rebeldía: “El acuerdo en Washington [entre Israel y Líbano] es humillante, vergonzoso y una entrega de la soberanía. Este acuerdo es nulo y sin efecto, y deben aplicarse las disposiciones del memorando de entendimiento iraní-estadounidense”.

Asimismo, el jefe de la organización acusó al gobierno civil de legitimar la ocupación y le pidió que se retracte de “sus pecados, que están arruinando a Líbano”, alertando que la inacción podría conducir a la anexión definitiva de sus tierras.

Respaldo de la Unión Europea 

Pese al rechazo de las milicias armadas, la comunidad internacional respaldó el pacto. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, celebró la firma remarcando que “es un paso fundamental para alejarse de una escalada. Porque no puede haber paz en Oriente Medio con el Líbano en llamas”, completando que “el próximo paso clave es el desarme de los grupos no estatales”. En sintonía, Francia se declaró dispuesta a contribuir con la aplicación del texto para asegurar el retorno de la soberanía libanesa en sus fronteras.

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