El escenario político de mediano plazo comienza a perfilar las tendencias para las próximas elecciones presidenciales. La consultora Equipo Mide difundió un sondeo de opinión pública nacional que rompe con los prejuicios habituales del sector corporativo respecto a la composición del voto de las distintas fuerzas.
Dato explosivo: Javier Milei supera por 17 puntos a Axel Kicillof dentro del segmento de clase baja, cosechando un 32% de adhesiones directas contra el 15% del gobernador bonaerense.
El relevamiento estadístico, bajo la conducción técnica del especialista Gonzalo de Janin, contempló un universo de 2.348 casos efectivos en todo el país. La recolección de las planillas de opinión pública arrojó un margen de error muestral del orden del 2,1% global.
Los datos sociodemográficos confirman que el predicamento electoral del actual jefe de Estado mantiene raíces profundas en el interior profundo del territorio nacional. Este comportamiento replica la sólida base de sustentación territorial que le otorgó el triunfo definitivo durante el balotaje del año 2023.
Composición por ingresos y techos electorales
El comportamiento de los votantes varía notablemente al ascender en la pirámide de ingresos familiares. El gobernador de la provincia de Buenos Aires recorta la distancia en los sectores de clase media, donde se ubica a solo cinco puntos de diferencia del actual presidente.
Por su parte, el bloque correspondiente a la clase alta expone una brecha de ocho puntos a favor de la Casa Rosada. En este segmento indexado, Javier Milei retiene un 28% de intención directa de voto, mientras que el referente del kirchnerismo se posiciona en un 20% de las preferencias.
La auditoría de opinión midió además el piso y el techo electoral del líder oficialista de forma aislada. El libertario capitaliza un 24% de voto seguro y un 15% de voto probable, fijando un techo del 39% frente a un nivel de rechazo duro que alcanza el 53%.
Fragmentación opositora y motores del voto
El esquema fragmentado de las ofertas partidarias de la oposición resulta clave para el actual Gobierno nacional. La Libertad Avanza lidera la intención por espacio con un 31% general, una cifra exacta a la suma del peronismo dividido en sus variantes K y no K.
Al indagar sobre los vectores que guiarán la conducta ciudadana en las urnas, las variables materiales dominan la agenda civil. La economía se consolida como la principal motivación con un 34%, de manera que relega a la agenda de la corrupción a una escala del 15%.
“El presidente está muy bien en el Interior”, analizó de Janin respecto al fenómeno socioeconómico detectado. El consultor advirtió que el principal desafío de sustentabilidad oficialista radica en la clase media, el sector más expuesto a las correcciones de precios relativos.