Causa Adorni: su secretaria y un amigo admitieron compras millonarias

Gisela Kocsis y Luis Enrique Alujú testificaron ante el fiscal federal Gerardo Pollicita por la causa de enriquecimiento ilícito contra Manuel Adorni. Confirmaron el uso de sus tarjetas de crédito para adquirir electrodomésticos, proyectores y artículos de lujo que el exjefe de Gabinete pagaba en efectivo.

La investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito contra el exjefe de Gabinete, Manuel Adorni, sumó nuevas y comprometedoras revelaciones en los tribunales de Comodoro Py. Su exsecretaria privada en la Vocería Presidencial, Gisela Kocsis, y el funcionario Luis Enrique Alujú declararon como testigos ante el fiscal Gerardo Pollicita, confirmando que cedieron sus tarjetas de crédito para canalizar consumos millonarios del exfuncionario.

Los nuevos gastos detectados en el expediente:

  • Equipamiento de hogar: Adorni compró a nombre de su secretaria un lavarropas y un lavavajillas por $3.100.000, además de almohadas por $400.000.

  • Artículos de lujo: Se ratificó el gasto de $8.183.303 en sábanas y blanquería fina destinados a su casa del country Indio Cuá.

  • Tecnología gamer: Su amigo de la infancia aportó plásticos para adquirir dos proyectores profesionales 4K por un total de $3.663.590.

Las declaraciones testimoniales robustecen la hipótesis de la fiscalía respecto a la existencia de un modus operandi sistemático. Los investigadores sospechan que el exvocero de Javier Milei utilizaba las cuentas de sus subordinados de confianza para concretar transacciones suntuarias y ocultar erogaciones que no guardaban relación lógica con sus ingresos legítimos, reintegrando luego los montos de forma personal en billetes de efectivo.

El rol de la secretaria privada y los detalles de las compras

Durante la audiencia de este miércoles, Gisela Kocsis asumió con total naturalidad su participación en las gestiones financieras privadas de su antiguo jefe. La administrativa admitió que todas las operaciones se facturaron a su nombre pero aclaró que los bienes terminaron en los inmuebles particulares del exministro coordinador, comprometiéndose a entregar los comprobantes de respaldo en el juzgado.

La trazabilidad de los gastos determinó que las sábanas compradas en la tienda Rosen The Store fueron enviadas directamente a la propiedad de Exaltación de la Cruz. En paralelo, la fiscalía acreditó que la secretaria también prestó su identidad digital para la adquisición de electrodomésticos de la línea Whirlpool, una maniobra ejecutada apenas semanas antes del colapso de su gestión en la Casa Rosada.

Un amigo de la infancia y las extensiones cruzadas

El segundo testimonio de la jornada correspondió a Luis Enrique Alujú, actual coordinador de Información de Gobierno en la estructura de la subsecretaría de Vocería. El funcionario justificó haber facilitado dos plásticos bancarios para la compra de un par de proyectores Epson 4K Home Cinema aludiendo a una relación de amistad de toda la vida con el dirigente libertario.

Para graficar el nivel de familiaridad y los vínculos cruzados entre ambos, Alujú reveló ante el fiscal que posee una extensión de la tarjeta de crédito personal de Adorni desde hace 11 años. Los dispositivos tecnológicos adquiridos mediante este circuito cruzado fueron entregados de manera directa en el departamento del exvocero sobre la avenida Asamblea, en el barrio de Parque Chacabuco.

El origen de las pruebas: el peritaje al contratista

Esta línea de investigación económica se activó de forma imprevista tras el peritaje tecnológico al teléfono celular de Matías Tabar. El constructor privado estuvo a cargo de las reformas de modernización edilicia en el country Indio Cuá, una obra civil de gran envergadura por la que el exjefe de ministros desembolsó un total de 245.000 dólares en efectivo.

En el dispositivo móvil del contratista, los peritos informáticos de las fuerzas de seguridad hallaron la factura a nombre de Kocsis por los artículos de blanquería. Al cruzar esa información con el historial de compras de la plataforma Mercado Libre de Adorni, saltaron de inmediato los registros de las tarjetas pertenecientes a Alujú y a Laura Daniela Schiuma, la directora de Actividades Presidenciales que inauguró las testimoniales el lunes.

Schiuma, quien mantiene un vínculo laboral con el exjefe de Gabinete desde hace 16 años tras coincidir en una concesionaria de automóviles oficiales, ya había reconocido la compra de un monitor de alta gama marca Samsung por $2.185.000. Los tribunales de Retiro aguardan ahora el cierre de los informes financieros integrales para citar formalmente al imputado a brindar explicaciones sobre su patrimonio consolidado.

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