El presidente Javier Milei buscó dar vuelta la página de los escándalos patrimoniales que terminaron con la renuncia de Manuel Adorni. En una masiva cumbre en la Casa Rosada, la conducción de La Libertad Avanza alineó a toda su tropa legislativa con el objetivo de recuperar la iniciativa política y unificar el discurso detrás de un paquete de reformas clave.
Las nuevas prioridades de la Casa Rosada:
Reforma política: El mandato presidencial es “ir a fondo” para lograr la eliminación o suspensión de las PASO de cara a los comicios.
Reforma monetaria: El Ejecutivo trabaja en modificaciones profundas a la Carta Orgánica del Banco Central (BCRA).
Alineación total: Se hicieron presentes los legisladores que venían mostrando cortocircuitos con la conducción de la mesa chica.
El encuentro significó además el debut político en funciones de Diego Santilli, quien ingresó a Balcarce 50 tras sellar un abrazo protocolar con el armador bonaerense Sebastián Pareja. La llegada del nuevo jefe de Gabinete descomprimió la presión en el Congreso, donde la oposición ya tenía prácticamente blindada una interpelación contra el ministro coordinador saliente.
El plan económico y los cambios en el Banco Central
Durante la reunión, que se extendió por más de dos horas en el salón Héroes de Malvinas, Javier Milei realizó una extensa exposición sobre el rumbo de las variables macroeconómicas. En ese marco, el mandatario anticipó que los equipos técnicos del Ministerio de Economía y de la cartera de Desregulación y Transformación del Estado ultiman detalles para intervenir sobre la estructura jurídica del BCRA.
Por su parte, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, tomó la palabra para ordenar el temario urgente que los bloques deberán defender en el recinto. La influyente funcionaria colocó en el tope de la lista la reforma electoral, el freno a la ampliación del régimen de “zonas frías” (actualmente trabado en el Senado) y cambios específicos en el proyecto de Inocencia Fiscal.
Los nombres clave de la mesa libertaria
La cabecera del salón estuvo integrada por los núcleos de poder del esquema oficialista:
Javier y Karina Milei (Conducción del Poder Ejecutivo).
Diego Santilli e Ignacio Devitt (Jefatura y Vicejefatura de Gabinete).
Martín Menem y Eduardo “Lule” Menem (Estrategia parlamentaria e institucional).
Patricia Bullrich (Ministerio de Seguridad y referente política).
Nota: Se registró la llamativa ausencia del asesor presidencial Santiago Caputo, habitual participante de las mesas de decisión del oficialismo.
Negociación estancada y el blindaje a la prensa
A pesar del optimismo del entorno de Santilli, las reformas planteadas asoman con un panorama sumamente complejo en el Congreso. Bloques de peso como Unión por la Patria, la izquierda, el radicalismo alineado con Martín Lousteau y la Coalición Cívica adelantaron su rechazo tajante a tocar el sistema de las primarias, al considerarlo una herramienta indispensable para dirimir sus propias internas.
En paralelo a la discusión política, el clima en los pasillos de la Casa Rosada estuvo marcado por un fuerte hermetismo. La Casa Militar reforzó de manera estricta los controles de acceso y bloqueó los conectores hacia la planta baja para evitar cualquier contacto de los legisladores con los periodistas acreditados. La medida contrastó con las declaraciones previas del nuevo vocero, Adrián Ravier, quien había prometido revisar las restricciones a la prensa.