El Juzgado Civil 106 dictó una resolución el pasado 6 de julio de 2026 que ordena a Wanda Nara abstenerse de publicar o difundir información relacionada con la carrera profesional, los contratos y la imagen de su expareja, el futbolista Mauro Icardi.
El documento, que fue hecho público por el propio delantero a través de sus plataformas digitales, establece una multa de 100 millones de pesos por cada jornada hábil de incumplimiento.
Esta medida judicial modificó el eje de la discusión pública que el deportista mantiene con la conductora televisiva Yanina Latorre, quien previamente había afirmado en la señal América que las solicitudes económicas del jugador habían resultado desestimadas por el magistrado interviniente.
Paralelamente, la situación laboral del atacante santafesino atraviesa un período de transición tras haber concluido su vínculo contractual con el club Galatasaray de Turquía el pasado 30 de junio.
En el ámbito del programa de televisión SQP se revelaron precisiones sobre la documentación que el deportista presentó ante los tribunales locales con el propósito de revocar una inhibición para abandonar el país (territorio nacional), motivada por una controversia de carácter alimentario con su antigua cónyuge.
Asimismo, los registros aportados a la causa indican que el futbolista suscribió un convenio publicitario para desempeñarse como embajador de un centro de medicina capilar radicado en la ciudad de Estambul.
El compromiso legal abarca un trimestre de vigencia, estipulado desde el 1 de julio hasta el 30 de septiembre de 2026, y contempla una retribución global de 100 mil euros.
El esquema pautado obliga al jugador a concurrir a las instalaciones sanitarias un mínimo de dos ocasiones mensuales y a confeccionar contenidos promocionales destinados a sus cuentas oficiales.
Las cláusulas del documento consignan además la exigencia de conservar una conducta profesional que resguarde el prestigio institucional de la firma comercializadora.