Daniel Ortega declaró el fin de las elecciones en Nicaragua

En el acto por el 47 aniversario sandinista en Managua, Daniel Ortega confirmó que no habrá más elecciones en Nicaragua para evitar que la oposición dispute el poder, mientras el Parlamento prepara leyes para proscribir a candidatos críticos.

Daniel Ortega encabeza el acto por la Revolución Sandinista. Foto: Web.

El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, anunció el cierre de la competencia política democrática para la oposición. Durante el acto oficial por el 47 aniversario de la Revolución Popular Sandinista, el mandatario declaró de forma explícita que no permitirá que sectores adversarios disputen el gobierno en las urnas.

“Aquí se acabó la historia de que los partidos puestos por los yanquis, puestos por los somocistas, volverán a llegar al gobierno. ¡Jamás, jamás, jamás!”, afirmó el mandatario.

En la misma alocución, el gobernante reforzó su postura hacia las fuerzas políticas críticas: “Que se olviden, aquí no volverán a haber elecciones para que por ahí intenten ellos atrapar el gobierno, atrapar el poder”.

Para materializar este veto político, Ortega adelantó la creación de un nuevo marco normativo en coordinación con el Poder Legislativo, dominado por el oficialista Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).

“Vamos a trabajar con la Asamblea Nacional las leyes que le pongan un muro, un bloque a los golpistas, a los vendepatria, para que por mucha plata que les den los yanquis, no puedan”, sostuvo.

Por su parte, la vicepresidenta Rosario Murillo respaldó el discurso oficial en su alocución diaria, donde hizo un llamado a la unidad oficialista. “Transitar los caminos que ayer delineó nuestro comandante Daniel Ortega es indispensable para alejar las discordias, alejar los maleficios, alejar el odio”, manifestó la funcionaria.

El discurso del mandatario ocurrió tras 61 días de ausencia pública y en un acto marcado por el despliegue de armamento del Ejército de Nicaragua. A diferencia de convocatorias anteriores, la tarima principal no contó con representación de jefes de Estado extranjeros.

Desde la oposición nicaragüense y el análisis político, las reacciones atribuyeron la declaración a una búsqueda de control absoluto. El politólogo Félix Maradiaga afirmó que las palabras del gobernante “no constituyen una demostración de fuerza, sino una confesión de miedo” ante la reorganización ciudadana.

En tanto, Juan Sebastián Chamorro, coordinador del Partido Ciudadanos por la Libertad en el Exilio, señaló que el régimen busca “convertir a Nicaragua en un país de partido único”.

El sistema político nicaragüense registra un progresivo desmantelamiento de garantías democráticas. En las elecciones de 2021, el régimen encarceló a siete aspirantes presidenciales y canceló partidos opositores. La reforma constitucional aprobada en 2025 fijó la convocatoria de las próximas elecciones para noviembre de 2027, proceso que ahora queda cercado por el anuncio de nuevas prohibiciones legales.

La formalización de leyes para vetar a la oposición reconfigura la crisis política e institucional del país. Queda por ver si el bloqueo legal a las urnas sofocará la oposición en Nicaragua o si acelerará nuevas formas de organización ciudadana y presión internacional.

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