El magnate tecnológico Mark Zuckerberg sumó una imponente joya arquitectónica a su patrimonio inmobiliario global. Junto a su esposa Priscilla Chan, el fundador de Meta adquirió el histórico Strancally Castle, una emblemática residencia neogótica de casi dos siglos de antigüedad ubicada en el campo irlandés.
Datos clave de la millonaria adquisición inmobiliaria:
Valuación estimada: Se calcula una inversión de entre 23 y 35 millones de dólares.
Escala monumental: Posee 1.486 m² cubiertos levantados sobre una finca de 178 hectáreas.
Sede corporativa: Servirá como residencia para sus estadías cerca del centro de operaciones de Meta en Dublín.
La transacción comercial se realizó de forma privada y, aunque la cifra definitiva no figura en las dependencias del Registro de Precios de Propiedades de Irlanda, portavoces oficiales del empresario confirmaron el traspaso. El imponente castillo fue erigido en 1827 a orillas del estratégico río Blackwater, en el condado de Waterford.
Un vocero oficial de la familia expresó la enorme satisfacción del matrimonio por asumir el legado de esta joya de la ingeniería victoriana. “Mark y su familia están entusiasmados por continuar cuidando esta histórica propiedad y esperan pasar tiempo en Irlanda”, subrayó la fuente en referencia a las instalaciones operativas de la compañía.
La dimensión del edificio principal refleja un lujo monumental difícil de igualar dentro del mercado inmobiliario internacional. La estructura abarca alrededor de 16.000 pies cuadrados de superficie construida, extendiéndose sobre un predio rural equivalente a 249 canchas de fútbol profesionales.
Joya neogótica y detalles de una restauración de 20 años
Diseñado por los célebres arquitectos James y George Richard Pain, la edificación fue encargada originalmente por el antiguo diputado conservador John Kiely. Construido íntegramente en piedra tallada, el castillo ostenta tres pisos adornados con imponentes torres angulares, ventanales ojivales y una entrada de arcos majestuosos.
Entre las particularidades más curiosas del complejo, cronistas históricos destacan las dimensiones de la distribución interna. Debido a la impactante escala del trazado original, se necesitan unos cuatro minutos y medio de caminata sostenida para desplazarse desde la zona de cocinas hasta el gran comedor principal.
El impecable estado de conservación actual responde a un exhaustivo proceso de restauración que demandó dos décadas de trabajo ininterrumpido. La propiedad perteneció a la familia del financista Michael Alen-Buckley, quien encabezó reformas estructurales completas, sumando una piscina climatizada y un área de spa.
Vínculo estratégico con Irlanda y refugio de magnates
A pesar de concretar esta suntuosa compra, la familia Zuckerberg mantendrá su residencia habitual dentro del territorio estadounidense. El castillo funcionará como un refinado refugio estival, aprovechando que Meta radicó su sede internacional europea en Dublín desde 2009, donde emplea a más de 1.500 profesionales.
La llegada del CEO de Meta consolida un fenómeno creciente entre los grandes empresarios de la industria tecnológica global. El inventor británico James Dyson adquirió años atrás la vecina finca de Ballynatray House, transformando el valle del río Blackwater en un enclave de magnates.
Con esta nueva incorporación a su portafolio inmobiliario, el multimillonario suma una propiedad de alto valor patrimonial a sus recientes adquisiciones en Miami y Hawaii. El castillo de Strancally combina historia, privacidad y naturaleza, preservando la magia neogótica del siglo XIX para las futuras generaciones.