Las comisiones de Minería, Energía y Combustibles, y de Presupuesto y Hacienda del Senado de la Nación firmaron el dictamen para establecer un nuevo marco regulatorio de biocombustibles. El texto consensuado tomó como base la iniciativa de la senadora nacional Patricia Bullrich e integró aportes de otros cinco proyectos.
Bullrich destacó que la propuesta presentó importantes cambios respecto al texto original, calificándolo como “un avance muy importante para que las no integradas sientan que han sido tenidas en cuenta”.
Nuevos porcentajes y la voz de las provincias
La norma fijó para el bioetanol en naftas un corte inicial del 12% que subirá al 15% tras doce meses, garantizando un 6% para la caña de azúcar y un 6% para el maíz.
Al respecto, la senadora nacional Beatriz Ávila celebró la medida para el sector azucarero, aunque reconoció reparos: “Pudimos aumentar el cupo que pasó del 12% actual al 15% para caña de azúcar, que para mí es insuficiente, pero es lo que se pudo lograr”, afirmó, agregando que la ley “fortalece a las economías regionales”. Ninguna empresa podrá superar el 20% de este mercado.
En el biodiésel para gasoil, el porcentaje subirá del 7.5% al 10% en un año. Las empresas no integradas Pymes mantendrán el total del cupo inicial, pero su participación descenderá al 6.5% al aplicarse el corte superior y se fijará en un 3% a partir de 2032, dejando el 7% restante a la libre competencia.
Sobre este esquema, el senador nacional Pablo Cervi sostuvo que se buscó “preservar la participación de los actuales oferentes” y destacó que el nuevo régimen abrirá “una importante oportunidad para atraer nuevas inversiones al país”.