La sexta jornada del juicio oral en la Corte de lo Penal de París por el asesinato del ex Puma Federico Martín Aramburu estuvo centrada en reconstruir la calidad humana de la víctima. Familiares y amigos del rugbier de 42 años brindaron relatos estremecedores que expusieron la devastación emocional causada por el crimen ocurrido en marzo de 2022.
La brutal reconstrucción forense ratificó ante las autoridades judiciales la extrema violencia ejercida durante el ataque nocturno en las calles parisinas.
La esposa de la víctima, María Aramburu, fue una de las testigos más conmovedoras al detallar el calvario médico y psicológico que padece desde la trágica pérdida. La mujer describió episodios de ansiedad severa, angustia constante y ataques de llanto que alteraron por completo la dinámica cotidiana del hogar que compartía junto a sus tres hijos.
El doloroso testimonio de la madre ante los acusados
Cecilia Aramburu, madre del ex rugbier, compareció como parte civil y relató con profunda emoción el instante exacto en que recibió la trágica noticia. Ante el silencio de la sala, la mujer recordó cómo su esposo debió despertarla cuidadosamente para transmitirle el fallecimiento que había sido verificado minutos antes por teléfono.
La mujer encaró con entereza la audiencia, señalando directamente a los imputados que escuchaban con la cabeza gacha desde el banquillo. Con la voz quebrada por el llanto, Cecilia expresó con firmeza: “este crimen no debería haber ocurrido, que podría haberse evitado”.
En su duro descargo judicial, la madre remarcó la peligrosidad de los agresores para la sociedad, asegurando que se cruzaron con personas dominadas por el odio y armadas. “Creo que estamos frente a criminales que no saben qué es la humanidad”, afirmó ante los jueces de la causa.
Lágrimas de una gloria del rugby y recuerdos de camaradería
El actual seleccionador de Italia, Gonzalo Quesada, rompió en llanto al tomar la palabra para homenajear a quien definió como su hermano de la vida. El ex deportista remarcó que jamás vio perder el control a su amigo y aclaró que cualquier reacción física la noche del hecho respondió a un intento desesperado por defender a un compañero.
Las glorias del rugby argentino coincidieron en resaltar los valores éticos de Aramburu, describiéndolo como un hombre pacífico que evitaba las confrontaciones. Thomas Lièvremont, ex compañero en el Biarritz Olympique, declaró que su amigo “Encarnaba la bondad en estado puro, era alguien fiable, tranquilo, generoso y respetuoso”.
El ex jugador francés agregó con evidente tristeza que “Desde entonces, la vida no ha sido la misma”, graficando la huella imborrable que dejó la tragedia. Asimismo, una antigua profesora de francés recordó al atleta como un alumno aplicado y agradecido que buscaba formarse académicamente para su futuro fuera de las canchas.
Una emboscada mortal ejecutada en menos de un minuto
El director de la investigación, el comisario Maximilien Gruselle, detalló minuciosamente la secuencia temporal que desencadenó el sangriento desenlace. El altercado inicial comenzó dentro del bar Mabillon, donde el imputado Loïk Le Priol agredió físicamente a un amigo de Aramburu, motivando la posterior intervención del ex Puma para pacificar el lugar.
Los atacantes persiguieron a la víctima, rodeándolo rápidamente a la salida del establecimiento hotelero donde se hospedaba. La agresión armada duró menos de sesenta segundos y se ejecutó a muy corta distancia, dejando al ex atleta sin la menor posibilidad de defensa personal ante los múltiples disparos recibidos.
El ex deportista de 42 años se encontraba en la capital francesa para presenciar un encuentro del Torneo de las Seis Naciones tras cenar con sus antiguos compañeros del seleccionado nacional. Su trágico deceso dejó una huella imborrable en el deporte argentino y en la comunidad internacional que hoy exige justicia plena.