Infraestructura de transporte y energía
El corredor apunta a aliviar los cuellos de botella que hoy dificultan el transporte de gas, petróleo, cobre, litio y otros productos hacia los puertos y mercados internacionales. La iniciativa también se inserta en una red de corredores económicos que impulsa Estados Unidos en otras regiones, entre ellos los de Lobito, en África, y Luzón, en Filipinas.
El listado de obras incluye la concesión de la línea de alta tensión AMBA I, estimada en US$800 millones y respaldada por una garantía del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). El proyecto abastecerá a Buenos Aires, que representa casi el 60% de la demanda eléctrica nacional.
También se prevén proyectos ferroviarios de cargas vinculados con las líneas Belgrano, San Martín y Urquiza; conexiones de carga desde Vaca Muerta hasta Bahía Blanca, y obras relacionadas con puertos e Hidrovía. El documento reúne iniciativas en distintas etapas y no asigna financiamiento estadounidense específico a cada una.
Infraestructura digital y seguridad
En infraestructura digital, el acuerdo menciona la próxima concesión para ampliar y modernizar la red de fibra óptica de Arsat, para cuya primera etapa el BID aporta un préstamo de US$49 millones. También señala la adquisición de seis millones de usuarios de telecomunicaciones en la Argentina por parte de la empresa estadounidense Metrotel.
El Departamento de Estado adelantó que utilizará sus herramientas de financiamiento y su red comercial para impulsar proyectos que cumplan estándares internacionales e incorporen tecnología confiable. El documento también plantea excluir a actores que no operen según las reglas de mercado, una referencia que refleja el interés estratégico de Washington por las cadenas de suministro de la región.
Próximos pasos y participantes
Landau anunció que viajará a la Argentina en octubre para conversar sobre crecimiento económico e inversiones con socios de los sectores público y privado y promover operaciones vinculadas al Corredor. Una delegación de funcionarios del Departamento de Estado, EXIM y DFC recorrerá Buenos Aires, Jujuy y Salta para identificar proyectos.
Del anuncio participaron el presidente y chairman de EXIM, John Jovanovic, y su directora comercial, Sarah Whitten; la directora de políticas de DFC, Caroline Vik; los embajadores Peter Lamelas y Alec Oxenford; el ministro de Economía, Luis Caputo, y el subsecretario adjunto de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, Juan Pablo Segura.
Por Argentina estuvieron el canciller Pablo Quirno y el embajador en Estados Unidos Alec Oxenford, junto con el embajador ante la ONU Francisco Tropepi y el cónsul en Nueva York, Gerardo Díaz Bartolomé. También participó el presidente de YPF.
Para el Gobierno, el anuncio ofrece respaldo político y estratégico de la Casa Blanca y una posible fuente de financiamiento para obras que considera necesarias para aumentar las exportaciones.
Los desembolsos efectivos dependerán ahora de que cada proyecto cierre sus contratos, condiciones crediticias y decisiones de inversión. ¿Logrará el corredor transformar los cuellos de botella históricos en ventajas competitivas para la Argentina?