La Jefatura del Estado concretó este martes, su primera visita oficial a Ceuta desde 2014, un acontecimiento inédito en la etapa democrática al incluir la pernocta de los monarcas en la ciudad autónoma.
El recorrido de Felipe VI y la reina Letizia se produjo dos meses y medio después de los sucesos fronterizos del 30 y 31 de julio, acontecimiento que derivó en la mayor crisis institucional y social de la historia reciente de la plaza norteafricana.
La agenda institucional buscó transmitir un mensaje de normalidad territorial frente a las exigencias diplomáticas de Marruecos.
El desembarco de los Reyes de España en el helipuerto del puerto ceutí, pasadas las 12 horas, dio inicio a un trayecto a pie por la Gran Vía hacia el Palacio de la Asamblea. Durante el recorrido, miles de ciudadanos se congregaron para recibir a la comitiva real entre proclamas de apoyo a la Corona y reivindicaciones sobre la españolidad de Ceuta.
El presidente autonómico, Juan Jesús Vivas, entregó el bastón de mando al jefe del Estado al inicio del paseo, en el que también estuvieron presentes el delegado del Gobierno, David de la Encina, y el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres.
Tensión política y reclamos institucionales
La presencia de las autoridades nacionales visibilizó la división del público concentrado en el centro urbano. Mientras las intervenciones del monarca y del presidente local provocaron aplausos, la aparición de los representantes del Ejecutivo central generó abucheos entre los asistentes. La ciudadanía trasladó a los monarcas la preocupación por la saturación de los servicios públicos y la falta de garantías en la frontera de Ceuta tras los episodios estivales.
En el Salón del Trono del Ayuntamiento, Vivas hizo entrega a Felipe VI de la Llave de la Ciudad en un acto institucional que reunió a representantes de los estamentos sociales, religiosos y militares.
Durante su alocución, el presidente ceutí calificó los hechos de julio como una vulneración de la integridad territorial que costó la pérdida de al menos 141 vidas. Asimismo, reclamó el retorno de quienes accedieron de forma irregular y demandó que la gestión fronteriza no quede supeditada a decisiones de terceros países.