La crisis de Flybondi alcanzó dimensiones alarmantes, dejando al descubierto una cesación de pagos masiva que arrastra a proveedores, organismos estatales y pasajeros. Con un pedido formal de concurso preventivo presentado el 2 de octubre, la aerolínea low cost reveló una lista de 780 acreedores y 816 créditos denunciados, evidenciando un deterioro patrimonial acelerado. En apenas nueve meses, su patrimonio neto negativo se profundizó en $280.181 millones, pasando de -$153.304 millones al cierre de 2025 a -$433.485 millones, con deudas (pasivos por $609.589 millones) que casi cuadruplican el valor de sus activos ($176.104 millones).
El peso del Estado y la paradoja del fútbol
El Estado Nacional figura entre los acreedores más golpeados por el colapso financiero de la empresa. Solo en organismos públicos, las deudas superan los $9000 millones y US$1,3 millones (valores nominales sin intereses). Entre los principales reclamos estatales se destacan:
Ministerio de Turismo: $4697 millones por tasas impagas arrastradas desde 2019.
ARCA (ex AFIP): $1475 millones en impuestos adeudados.
Sistema Previsional: $2070 millones por aportes y contribuciones impagos a sus trabajadores.
ANAC: $1369 millones con origen en 2018.
Pese a este ahogo fiscal y con una flota reducida a menos de cuatro aviones operativos, Flybondi priorizó mantener su contrato como “Main Sponsor” de la Copa Argentina 2026 de la AFA. La aerolínea mantiene una deuda de $255,3 millones con Grupo Terruño, pero los documentos sugieren que no pagó ninguna de las cuotas acordadas de $47,19 millones mensuales antes de la rescisión del contrato.
Gigantes digitales, proveedores y pasajeros afectados
El impacto del derrumbe no perdonó al sector tecnológico. Flybondi acumula deudas por $194,8 millones con Mercado Libre (por publicidad programática) y $70,8 millones con Google Ads. Paradójicamente, la empresa siguió gastando millones en anuncios digitales durante junio y julio de 2026, meses en los que su operación de vuelos se había desplomado un 95,3%.
A la lista se suman grandes compañías como YPF (con un rojo de US$14,09 millones) y Aeropuertos Argentina (US$7,86 millones), además de firmas de mantenimiento, leasing de aeronaves y hasta la cooperativa de taxis de Ezeiza. El pasivo también golpea directamente a los consumidores y trabajadores: la empresa declaró $21.929 millones en sueldos a pagar y $1978 millones correspondientes a devoluciones de pasajes no volados en el país.
El misterio de los dueños
En medio de este caos financiero, la Justicia enfrenta un interrogante clave: ¿quiénes son los accionistas actuales de FB Líneas Aéreas S.A.?. El pedido de concurso fue firmado por un directorio provisorio, luego de la renuncia de la administración anterior.
La incertidumbre radica en las disputas entre Cartesian Capital Group, histórico socio de la aerolínea, y el grupo COC Global, que anunció su ingreso en 2025. Aunque el magistrado otorgó un plazo perentorio de diez días para esclarecer la composición accionaria, la empresa aún no ha presentado la documentación requerida para determinar a los verdaderos responsables detrás de la quiebra inminente.