El Ministerio de Defensa implementará un drástico recorte en la Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA, ex IOSFA), profundizando la crisis de prestaciones que afecta a sus 323.000 afiliados. A través de una resolución oficializada el 8 de octubre, la cartera determinó que a partir del 4 de febrero del próximo año la planta de personal contratado sufrirá un fuerte achique, pasando de los actuales 2.450 trabajadores a tan solo 1.000.
A esta reducción laboral se suma una segunda disposición, firmada el 14 de octubre por Gonzalo Secchi —administrador de la liquidación designado por Defensa—, que ordena el cierre definitivo y la baja de habilitaciones sanitarias de 30 farmacias propias de la obra social. Según el texto oficial, la medida se fundamenta en que no se recibieron pedidos de traspaso por parte de OSFA ante la inminente liquidación de la entidad anterior. Esta decisión contrasta con los objetivos planteados por el propio Ministerio en su presupuesto para 2027, donde figuraba la meta de “fortalecer la red de farmacias”.
El plan de ajuste proyecta alcanzar un resultado financiero superavitario de $1.069.330.830 para el ejercicio 2027. Sin embargo, el recorte presupuestario ya está impactando severamente en la salud de los afiliados y en la cadena de pagos:
El delegado gremial de ATE, Rubén López, denunció que la nueva administración cortó el pago a los prestadores de salud.
Se suspendieron cirugías por falta de insumos básicos en los hospitales militares Central y de Campo de Mayo.
Pacientes oncológicos en la provincia de Entre Ríos enfrentan interrupciones en la provisión de sus medicamentos.
Se registran suspensiones de servicios semanales para pacientes que se trasladan desde Chaco hacia Misiones o Entre Ríos.
La falta de financiamiento también desencadenó protestas de los trabajadores de la salud tercerizados. En Mar del Plata, una de las ciudades con mayor concentración de personal militar, los acompañantes terapéuticos se manifestaron en la sede local de OSFA para reclamar el pago de cuatro meses de sueldos atrasados, denunciando que resulta “inhumano trabajar sin un sueldo”