El diálogo telefónico entre el jefe de Estado argentino y el titular del Departamento de Estado de Estados Unidos permitió repasar los ejes de la relación bilateral centrados en el comercio, la seguridad regional y la atracción de capitales.
La comunicación se produjo al término de la visita de 36 horas que el mandatario realizó a la capital estadounidense, donde disertó en la Cámara de Comercio, participó de un acto institucional contra el antisemitismo en la embajada argentina y mantuvo una reunión presencial con el secretario de Energía, Chris Wright.
Paralelamente, la diplomacia estadounidense confirmó la llegada a Buenos Aires del subsecretario de Estado, Christopher Landau, y del subsecretario para el Hemisferio Occidental, Juan Pablo Segura.
La comitiva oficial concretará su visita en el marco de una gira regional programada entre el 19 y el 26 de octubre que incluirá una escala previa en Asunción, Paraguay. Los enviados de la administración norteamericana mantendrán encuentros con miembros del gabinete nacional y representantes del sector privado.
Proyectos de energía e infraestructura
El punto central de las conversaciones técnicas estará focalizado en el desarrollo del Corredor Andes-Atlántico, una iniciativa conjunta presentada formalmente el 23 de septiembre pasado en Nueva York por el canciller Pablo Quirno y autoridades estadounidenses.
El proyecto busca articular la logística del noroeste argentino y la cuenca hidrocarburífera de Vaca Muerta con los puertos del Atlántico mediante obras en transporte ferroviario, ductos, red eléctrica e infraestructura digital.
Dentro de este esquema de cooperación, el Banco de Exportación e Importación de los Estados Unidos formuló una propuesta indicativa y no vinculante de financiamiento de largo plazo por hasta 6.000 millones de dólares para el proyecto de gas natural licuado impulsado por YPF en conjunto con la italiana Eni y la firma XRG de Emiratos Árabes Unidos.
La concreción de este esquema crediticio, destinado a la adquisición de bienes y servicios de origen estadounidense, requerirá la evaluación y aprobación definitiva por parte del directorio de la entidad bancaria.
El plan global proyecta movilizar inversiones por hasta 7.000 millones de dólares hacia 2027. La iniciativa apunta a consolidar el abastecimiento de insumos clave como litio, cobre, petróleo y gas, al tiempo que busca reconfigurar las cadenas de suministro regionales y la integración económica en el continente.
Próximos pasos diplomáticos
Los encuentros de la semana entrante servirán además como instancia preparatoria ante una eventual visita del vicepresidente estadounidense, JD Vance, prevista de forma preliminar para el mes de noviembre.
El despliegue de esta hoja de ruta técnica y diplomática plantea interrogantes sobre la velocidad de concreción efectiva que tendrán los proyectos proyectados en el tejido productivo local. ¿Lograrán estos marcos institucionales traducirse en desembolsos efectivos de capital en el corto plazo?