Fuerte advertencia de la Iglesia al Gobierno en la antesala de la visita papal

A semanas de la llegada de León XIV, el cardenal Ángel Rossi y el arzobispo Jorge Lozano unificaron un duro diagnóstico social. Cruzaron a Javier Milei por la negación de la crisis, exigieron frenar los recortes en discapacidad y alertaron sobre la alarmante precariedad laboral.

A escasas semanas de la histórica visita del papa León XIV, la conducción de la Iglesia católica argentina endureció su postura frente a las políticas socioeconómicas del gobierno nacional. Las recientes intervenciones del cardenal Ángel Rossi y del arzobispo Jorge Lozano conformaron un bloque unificado de reclamos que expone la vulnerabilidad de los sectores más postergados y confronta directamente con el relato oficial sobre el impacto real del ajuste del Estado.

La tensión discursiva alcanzó un punto máximo tras las declaraciones del presidente Javier Milei en un foro del sector energético, donde el mandatario desestimó con ironía los reclamos de las familias que afirman no poder cubrir sus gastos mensuales de alimentación. La réplica eclesiástica llegó rápidamente desde la provincia mediterránea a través del cardenal y vicepresidente del Episcopado, Ángel Rossi. Durante una actividad territorial junto a organizaciones sindicales, el referente religioso fue tajante: “Si la gente dice que no llega, es porque no llega”. Con esa frase, Rossi dejó en claro que la Iglesia prioriza las vivencias del pueblo en las barriadas populares por sobre las cifras frías de la macroeconomía.

El diagnóstico de emergencia trazado por el cardenal coincide con los recientes sondeos de opinión pública, los cuales indican que más del sesenta por ciento de la población encuestada no cuenta con fondos suficientes antes de encarar la última década del mes. Este nivel de deterioro también fue denunciado por la pastoral, que insiste en el sobreendeudamiento de la clase trabajadora y en el esfuerzo del pluriempleo. La urgencia de la crisis es tal que hasta la ministra Patricia Bullrich reconoció públicamente la necesidad de acelerar mejoras concretas para el bolsillo de la sociedad.

En paralelo, y desde Roma, el arzobispo de San Juan, Jorge Lozano, apuntó contra las políticas aplicadas al sector de la salud y la asistencia social. En medio del debate legislativo y los reclamos de prestadores por la continuidad de las terapias y la inclusión en el sistema, Lozano advirtió sobre la criminalización del sector. “Estigmatizar a un grupo vulnerable me duele mucho”, afirmó categóricamente el prelado, exigiendo que las investigaciones sobre presuntos delitos y casos de corrupción en el sistema no deriven en una sospecha y condena generalizada hacia los beneficiarios.

La agenda de preocupaciones de Lozano se extendió también hacia la crisis del empleo formal, basándose en el rigor de los informes del Observatorio de la Deuda Social de la UCA. El arzobispo sanjuanino lamentó la pérdida sistemática de trabajos formales y advirtió que la precariedad laboral genera un enorme daño en el presente, pero también una injusticia futura a la hora de afrontar una enfermedad o asegurar la jubilación. A su vez, lanzó un fuerte pedido al Senado Nacional para evitar que pierda estado parlamentario un proyecto legislativo contra la ludopatía, el cual, según denunció, se encuentra “cajoneada porque pisa intereses económicos”.

Este contundente pronunciamiento pastoral funciona como el escenario previo a la gira sudamericana del papa León XIV, programada originalmente del 8 al 11 de noviembre. El Sumo Pontífice, que se recupera favorablemente de una cirugía por cáncer de pulmón realizada el 13 de octubre, mostró un excelente semblante y saludó a treinta mil peregrinos durante su reciente reaparición pública a bordo del Papamóvil en la Plaza de San Pedro. Lozano, quien mantuvo una audiencia privada con él, confirmó que el Papa mantiene “mucho deseo” y entusiasmo por concretar el viaje a Uruguay, Argentina y Perú.

Durante su estadía en la Argentina, se espera que León XIV envíe gestos de enorme simbolismo político. En Buenos Aires, visitará un Cottolengo Don Orione para resaltar la dignidad humana por encima de un peligroso “paradigma tecnocrático” que mide a las personas exclusivamente por su productividad, velocidad y eficiencia. Posteriormente, el itinerario pontificio tendrá su única escala en el interior del país en la provincia de Córdoba, donde el cardenal Rossi será anfitrión de una multitudinaria celebración litúrgica en el predio de la Escuela de Aviación Militar. Como destacó Lozano a modo de síntesis, el mensaje central de la gira buscará “desarmar las palabras” violentas y “tender puentes en lugar de construir muros” en medio de una sociedad fragmentada.

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