Orgullo y Papa, el mismo fin de semana
La Marcha del Orgullo se hará el sábado 7 de noviembre, un día antes de la llegada del papa León XIV, que estará en el país del 8 al 11 de noviembre. El Gobierno porteño intentó correr la fecha por el operativo, pero finalmente acordó mantenerla. “Tensión nunca hubo, hubo me parece a mí una decisión apresurada del jefe de gobierno de intentar congraciarse con la jerarquía de la Iglesia Católica”, dijo Paulón.
Para el diputado, ambos eventos no se contraponen. “En las personas, no hay una contradicción entre la fe y la diversidad sexual. Mucha gente del colectivo es gente de fe. Va a ir a la misa del Papa y va a ir a la Marcha del Orgullo”, afirmó. Y sumó su propia historia: “Yo fui monaguillo. Yo vengo de una matriz de una familia católica, soy gay y nunca tuve una contradicción en ser gay y católico”.
También se refirió a los discursos de odio: “Yo mismo como referente político del colectivo permanentemente estoy en el medio de discusiones, acusaciones, situaciones de hostigamiento”. Pero aseguró: “La realidad es que la sociedad argentina es una sociedad muy abierta, muy plural, muy diversa y en este sentido ya está metavolizada”.
Brasil y la lectura para 2027
Paulón viajó a San Pablo para apoyar a Lula da Silva, que el 25 de octubre enfrentará en el balotaje a Flávio Bolsonaro, ganador de la primera vuelta. Como causa de fondo, señaló “una insatisfacción muy grande de la mayoría de la sociedad con la democracia y los resultados de la democracia. Y eso aplica a izquierda y a derecha”.
Mencionó también el peso de las iglesias evangélicas en la política brasileña y la edad de Lula: “Un candidato de 80 años, tercer mandato para un cuarto, hay una parte de la sociedad que dice: ‘Bueno, todo bien con lo que ya entregó Lula a este país, pero no hay mucho más’”. Aun así, consideró que “no es el escenario más fácil para Lula ganar, pero sí puede”.
Para Argentina, trazó un paralelo: “Así como Milei en algún momento fue la tercera opción, se constituyó y termina ganando la elección”. Y planteó: “Tenemos que poder pensar en la construcción de una alternativa muy nítida, que no sea ni peronista ni libertaria para ganarle a Milei”.
Después de 2027
Su mandato vence el año próximo. “La idea es ser parte del debate nacional en algún lugar, seguramente con alguna candidatura que nos permita plantear las ideas del socialismo en la campaña”, adelantó. El objetivo, dijo, es “contribuir a la construcción de un espacio político que le pueda ganar realmente a Milei”.