Cristiano Ronaldo anunció su retiro definitivo de la selección de Portugal a través de Instagram, tras cumplir una sanción y romper relación con Jorge Jesus. El capitán se despidió con una emotiva carta luego de 234 partidos y 146 goles.
Cristiano Ronaldo anunció su retiro definitivo de la selección de Portugal a través de Instagram, tras cumplir una sanción y romper relación con Jorge Jesus. El capitán se despidió con una emotiva carta luego de 234 partidos y 146 goles.

El fútbol internacional acaba de recibir uno de los impactos más fuertes del año. Cristiano Ronaldo confirmó que no volverá a vestir los colores de Portugal, cerrando de manera definitiva un ciclo legendario de más de dos décadas en el combinado luso. La determinación del histórico delantero llegó a través de sus plataformas digitales luego de semanas de rumores, tensiones internas y un clima de conflicto que se volvió insostenible dentro del vestuario tras el recordado portazo que dio durante la concentración previa al duelo contra Dinamarca.
La sanción deportiva de un mes ya había quedado atrás y el atacante cumplió con el castigo disciplinario y abonó la multa económica fijada por la federación, asumiendo su equivocación por haberse marchado del predio sin el visto bueno del cuerpo técnico. Sin embargo, puertas adentro el daño ya estaba hecho. La relación con el entrenador Jorge Jesus quedó completamente rota tras una serie de declaraciones públicas que el jugador consideró una deslealtad absoluta frente a lo que habían conversado en privado, desatando un cortocircuito que ninguna reunión dirigencial pudo remendar.
En las oficinas de la Federación Portuguesa de Fútbol hicieron todo lo humanamente posible para evitar este desenlace. El presidente de la entidad, Pedro Proença, intentó acercar a las partes y mediar en el conflicto, consciente de lo que significa la figura del capitán de cara a los inminentes compromisos internacionales frente a Dinamarca y Gales por la Nations League. Aunque el atacante figuraba formalmente en la nómina preliminar, la postura del astro fue contundente: el desgaste emocional pesó más y decidió dar un paso al costado definitivo.
Los números que deja su paso por el representativo nacional son simplemente de otra galaxia. Cristiano Ronaldo se despide de la Seleçao con 234 partidos disputados y 146 goles convertidos, transformándose en el máximo artillero histórico a nivel de selecciones de todo el planeta. Más allá de las estadísticas y los trofeos alcanzados, su presencia moldeó la identidad competitiva de un país que aprendió a pelear en los primeros planos mundiales bajo su liderazgo con el brazalete.
Portugueses, llegó el día de devolver la camiseta 7 de la selección de todos nosotros. Nunca la sentí como exclusivamente mía, pero durante 23 años tuve el privilegio y la responsabilidad de vestirla, de defenderla y de llevarla conmigo en los estadios en el mundo entero. Hoy llegó el momento de entregar al futuro. No fue una decisión fácil, porque hay decisiones que no se toman apenas con la cabeza; se toman también con el corazón. Termina una caminata que comenzó en agosto de 2003 y me da mi vida para siempre.
Cuando miro para atrás y pienso en todo lo que viví en la selección, no veo apenas partidos, goles, récords o trofeos. Veo personas. Veo inmigrantes que durante 90 minutos sentían a Portugal un poco más cerca. Veo millones de portugueses que nunca conocí personalmente, pero que hicieron parte de mi vida. Porque, en fin de todo, el fútbol es mucho mayor que un juego. El fútbol son las personas.
Durante toda mi carrera en la selección procuré superar mis límites. Quise ganar, quise ser el mejor, quise hacer historia. Siempre fui exigiendo conmigo propio, siempre quise más, siempre creí que podíamos llegar más lejos y di todo lo que tenía por esta camiseta. Hubo tardes y noches perfectas, hubo victorias que nunca escasearé, hubo derrotas que todavía hoy me cuesta recordar. También fallé, también sufrí, también hubo momentos en que no fui capaz de dar a los portugueses aquello que tanto deseaban, pero nunca desistí. Y, encima de todo, nunca dejé de sentir orgullo por representar a Portugal.
A lo largo de estos años aprendí cosas muy simples: los goles pasan, las copas quedan en los museos, los récords acaban por ser batidos. Pero hay algo que el tiempo nunca consigue apagar: el lugar que ocupamos en el corazón de las personas. Si alguna vez os hice feliz, si alguna vez un gol mío os hizo abrazar a alguien, evitar una preocupación o sentir orgullo en nuestro país, entonces todo valió la pena. Porque ser portugués también es eso: sufrimos juntos, nos levantamos juntos, ¡soñemos otra vez!
Portugal precisará siempre de jóvenes que sueñen, de jugadores que nunca desistan, de nuevas generaciones que crean que es posible llegar a donde nadie llegó. Porque un país que continúa a crear nuevos héroes es un país que nunca deja de acreditar en sí propio.
A mis compañeros de la selección quiero dejar una palabra especial: gracias por cada sprint, por cada abrazo, por cada discusión, por cada silencio antes de entrar en campo, por cada victoria que celebramos juntos y por cada derrota que nos tornó más fuertes. Tuve el privilegio de ser vuestro capitán, pero ningún capitán camina sozinho, y vosotros hacen parte de mi historia.
A todos los entrenadores, dirigentes, médicos, fisioterapeutas, utileros, funcionarios y a tantas personas que trabajan conmigo a lo largo de estos años, mis gracias. Muchos de vosotros nunca aparecieron en las fotografías, pero sin vosotros ninguna de esas fotografías habría sido posible.
A mi familia, gracias por haber dividido conmigo este sueño. Gracias por comprender las ausencias, los sacrificios y los momentos en que la selección tuvo de ocupar un espacio que también os pertenecía. Si llegué tan lejos, fue porque estuvimos siempre de la mano.
Y a los portugueses, a todos los portugueses esparcidos por el mundo, quiero deciros una última cosa. Hay una imagen que llevaré siempre conmigo: el momento en que comienza el himno nacional. Miro a mi vuelta, veo a mis compañeros, veo las bancadas, veo niños, madres, padres y abuelos, veo portugueses que vinieron de tan lejos para estar allí.
Y durante aquellos minutos dejamos de ser diferentes. No existen clubes, no existen colores, no existen clases, no existen profesiones, no existen opiniones; existe apenas una pasión: Portugal. Es ese el sentimiento que llevaré conmigo para el resto de la vida.
Hoy termina mi camino dentro de campo con la selección nacional. Salgo con las cabeza levantada, con orgullo en el camino que hice y con la conciencia de que di todo lo que tenía por Portugal. Pero nunca dejaré de ser un de vosotros. Continuaré sufriendo, vibrando y celebrando cada victoria de Portugal con un siu.
Pasé mi vida trabajando por ser el mejor jugador del mundo. Hoy percibo que la mayor victoria fue haber merecido representar el mejor país del mundo. Gracias por estos 23 años. Gracias por creer en mí. Gracias por permitirme vivir un sueño que comenzó cuando era apenas un niño en Madeira corriendo detrás de una bola.
El Gobierno realizó una amplia convocatoria para mostrar un mensaje de unidad.
En la Cumbre Iberoamericana en Madrid, Javier Milei reivindicó la soberanía sobre las Islas Malvinas y pidió negociar pacíficamente con Londres bajo las resoluciones de la ONU. Además, anunció denuncias penales contra petroleras británicas por explotar hidrocarburos en territorio disputado.
Cristiano Ronaldo anunció su retiro definitivo de la selección de Portugal a través de Instagram, tras cumplir una sanción y romper relación con Jorge Jesus. El capitán se despidió con una emotiva carta luego de 234 partidos y 146 goles.
La caída de Ueno Bank sacudió al fútbol: la Conmebol tiene US$ 14 millones inmovilizados, aunque garantizó premios y finales continentales. En paralelo, diez futbolistas de la selección paraguaya preparan una demanda colectiva por sus ahorros atrapados en la entidad.
Un ginecólogo cordobés fue sancionado con una multa de $900.000 por maltrato de género, luego de atender a una paciente con anteojos inteligentes con cámara y utilizar frases denigrantes. La Justicia determinó que su accionar vulneró la intimidad de la mujer.
También fueron arrestados otros tres sujetos. La banda operaba en la zona oeste del conurbano.
Javier Milei y Pedro Sánchez protagonizaron un frío saludo protocolar en Madrid durante la Cumbre Iberoamericana. El distante apretón de manos ratificó la fuerte tensión bilateral y política tras meses de acusaciones cruzadas, provocaciones en redes y conflictos diplomáticos.
Cientos de ahorristas y jubilados marcharon en Asunción tras la intervención de Ueno Bank, exigiendo la restitución total de sus fondos y juicio político al presidente Peña. La protesta incluyó choques policiales, detenciones de directivos y pagos de emergencia.