El anuncio del primer ministro Keir Starmer tiene como objetivo aumentar la presión diplomática para poner fin al conflicto en Medio Oriente, allanando el camino hacia una paz duradera, explicaron desde el gobierno británico.
El anuncio del primer ministro Keir Starmer tiene como objetivo aumentar la presión diplomática para poner fin al conflicto en Medio Oriente, allanando el camino hacia una paz duradera, explicaron desde el gobierno británico.

El Reino Unido se apresta a anuncar el reconocimiento de un Estado palestino, desafiando la postura de Estados Unidos y el gobierno israelí.
La decisión llega después de que Londres juzgara que Israel no ha cumplido con las condiciones establecidas para la guerra en Gaza.
Aunque el movimiento es en gran medida simbólico, se espera que aumente la presión diplomática para poner fin al conflicto y allane el camino hacia una paz duradera basada en la solución de dos estados.
El viceprimer ministro David Lammy, ex secretario de Exteriores, adelantó que el primer ministro Keir Starmer haría el anuncio, subrayando que el reconocimiento ayudaría a mantener viva la perspectiva de dos estados y recalcó que identificar al pueblo palestino con Hamás es un error.
Esta acción se produce días antes de la Asamblea General de la ONU, donde se espera que otras naciones como Australia, Canadá, Francia y Portugal también reconozcan el Estado palestino.
La decisión del Reino Unido se gestó en julio, bajo intensa presión del gobernante Partido Laborista, cuando Keir Starmer condicionó el reconocimiento a un alto el fuego en Gaza, el permiso para la entrada de ayuda humanitaria de la ONU y otros pasos hacia una paz a largo plazo.
-Relevancia internacional: Más de 140 países ya han reconocido el Estado palestino, pero la decisión de Reino Unido y Francia es significativa por ser ambos miembros del Grupo de los Siete y del Consejo de Seguridad de la ONU.
-Oposición: El reconocimiento se produce días después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresara su desaprobación al plan, al igual que el gobierno israelí, que considera que recompensa a Hamás y al terrorismo. Los críticos argumentan que es un gesto vacío dada la división del pueblo palestino y la ausencia de una capital reconocida internacionalmente. Starmer, por su parte, ha insistido en que Hamás no tendrá ningún papel en el futuro del gobierno palestino y debe liberar a los rehenes israelíes.
-Superposición histórica: Reino Unido tiene un papel histórico en la política de Oriente Medio, habiendo dividido la región tras la Primera Guerra Mundial y siendo la potencia gobernante de Palestina. Fue autor de la Declaración Balfour de 1917, que respaldó un “hogar nacional para el pueblo judío”, pero cuya segunda parte, que señalaba que “no se hará nada, nada que pueda perjudicar los derechos civiles y religiosos” del pueblo palestino, ha sido “ignorada”, según Lammy, quien la calificó de “injusticia histórica”.
Durante décadas, Reino Unido ha apoyado la formación de un Estado palestino independiente junto a Israel, pero siempre condicionando el reconocimiento a un plan de paz que lograra una solución de dos estados.
Sin embargo, las autoridades británicas han manifestado una creciente preocupación de que esta solución se esté volviendo casi imposible. La destrucción de Gaza, el desplazamiento de su población y la agresiva expansión de los asentamientos israelíes en Cisjordania (tierras que los palestinos reclaman para su futuro estado y que gran parte del mundo considera ilegales) han impulsado el cambio de postura.
Lammy concluyó que es fundamental “mantener vivos los dos estados para los niños de Gaza, Cisjordania y Jerusalén Oriental”.
Pagni contrasta el alivio mundialista con el inminente voto de censura a Adorni. Detalla las maniobras de Lorenzetti para candidatear a Borinsky a la Corte y cómo el caso Leal truncó la prórroga aeroportuaria directa a Eurnekian.
Un áspero cruce verbal se produjo en Comisión entre Juan Grabois y el oficialista Bertie Benegas Lynch durante el debate sobre fondos buitre. La discusión incluyó descalificaciones personales y desafíos a confrontar fuera del ámbito legislativo.
El presidente colombiano Gustavo Petro acusó a Javier Milei de interferir en el balotaje para destruir al progresismo, criticando duramente su política de ajuste. El cruce ocurrió tras el respaldo público del mandatario argentino al candidato derechista Abelardo de la Espriella.
Un tribunal de La Plata frenó la privatización de AySA al aceptar un amparo de la Defensoría del Pueblo bonaerense. La medida cautelar obliga a mantener el servicio e inversiones en 26 municipios, ante el riesgo de flexibilización en controles ambientales.
Martín Menem viajó a Israel para ratificar el apoyo incondicional de Argentina al gobierno de Netanyahu. El gesto expone un desacople diplomático con Donald Trump, quien adoptó una postura pragmática al firmar un histórico acuerdo de entendimiento con Irán.
La justicia federal investiga si el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, utilizó a empleadas públicas para ocultar gastos millonarios en amoblamientos de lujo. La fiscalía detectó facturas sospechosas y audita inconsistencias patrimoniales vinculadas a propiedades y activos digitales.
El actor José Sacristán entregó su legado personal y profesional a la Caja de las Letras del Instituto Cervantes. Entre los objetos depositados destacan el sombrero de su abuelo y un ejemplar de El Quijote de su padre fallecido en prisión.
La farmacéutica Novo Nordisk sufrió un ciberataque del grupo FulcrumSec, que sustrajo más de un terabyte de información confidencial y exige veinticinco millones de dólares. La firma danesa rechazó el chantaje y dio intervención a las autoridades policiales.